Ciudad Global

Si pensamos más allá del branding de ciudades, ¿cómo debe entenderse la Ciudad de México ante el resto del mundo? ¿La acción internacional puede fortalecer la política local y volverse un ejercicio de profunda introspección? ¿Qué implica explorar nuevos paradigmas de diplomacia urbana? ¿Se puede ir más allá de la cooperación entre ciudades y comenzar a gestionar ecosistemas internacionales para la experimentación, aprendizaje e iteración compartida? de ser así, ¿qué rol juegan los laboratorios urbanos a nivel internacional? y finalmente, ¿cómo la creatividad y la diversidad pueden promover la hospitalidad y la procuración de los derechos humanos?

Es el área del Laboratorio que busca entender los paradigmas incipientes de la acción internacional de las ciudades: La diplomacia urbana, la interacción de los retos locales con las agendas globales, el activismo de los alcaldes frente a problemáticas sociales, así como la capacidad de contagio creativo de aprendizajes entre ciudades desde su experimentación urbana.

Ciudad Global también explora el potencial de la internacionalización de la Ciudad de México para mejorar la calidad de vida de sus personas, sin importar el origen, destino o residencia de estas, da por sentado el cosmopolitismo de nuestra ciudad y centra sus esfuerzos en identificar las implicaciones de considerarse y ser considerado como un líder regional en la mesa internacional.

Busca generar encuentros, propiciar diálogos, escuchar y hacer partícipes a los actores que viven las Relaciones Internacionales de nuestra ciudad en el diseño de recomendaciones de política pública. En el 2014, en colaboración con la Coordinación General de Asuntos Internacionales el Laboratorio llevó a cabo la estrategia “Diálogos para una CDMX Global”, metodología participativa en la cual durante su primera fase identificó las áreas estratégicas a través de las cuales la Ciudad de México podría sobresalir en el mundo. De este proceso se desprendió, además, el artículo 20 de la Constitución Política de la CDMX, “Ciudad Global”, el cual fortalece el derecho a la movilidad humana digna.

De igual manera, ante las crecientes manifestaciones de discriminación y racismo expresadas alrededor del mundo y cuestionandonos sobre las implicaciones reales de considerarnos una Ciudad Hospitalaria y Santuario, Ciudad Global incursiona con la estrategia Taller Nuevo Norte, acciones puntuales para elaborar nuevas narrativas de la migración en nuestra ciudad de la mano con comunidad migrante y deportada.

Los objetivos de Ciudad Global son identificar y hacer uso de las experiencias locales e internacionales para desarrollar conocimiento técnico que sirva como guía para el ejercicio de una política exterior desde una visión de gobierno local. Pero también, replantearse el papel internacional de los laboratorios urbanos, movimientos de innovación social, cuyos principios de colaboración abierta, creatividad y experimentación les permite a las ciudades detonar su participación en la nueva gobernanza global.

Ciudad Global reconoce a la cultura, la diversidad y la creatividad como las áreas estratégicas para la proyección e internacionalización de nuestra ciudad, asimismo, busca por medio de ejercicios compartidos con otras ciudades, territorios, trayectorias e individuos, generar aprendizajes, fortalecer ecosistemas de hospitalidad y tejer redes de colaboración que, en conjunto, fomenten el bienestar y la felicidad de las personas.

Teoría de Cambio

  • Pensar en quienes queremos ser para el resto del mundo pasa necesariamente por una profunda introspección de quienes queremos ser para nosotros. “La política exterior habla de quienes somos como sociedad. Las palabras importan. Los acuerdos multilaterales de los cuales somos parte, derechos humanos por ejemplo, mandan una señal al mundo, y a nuestra ciudadanía.”[1][1] Iván Pedroza, CIDE
  • La Ciudad Global, concebida de manera limitada y utilitaria, también se puede manifestar en la creciente mercantilización del paisaje urbano, la polarización social y espacial, y las prácticas de exclusión.[2][2] TMoreno Carranco, María,”La producción espacial de lo global: lo público y lo privado en Santa Fe”, Ciudad de México, Alteridades, vol. 18 número 36, julio-diciembre, 2008, pp. 75-86, Departamento de CSH, UAM Iztapalapa, México
  • Las externalidades de la internacionalización se pueden mitigar por medio de las redes globales, las alianzas entre las ciudades que persiguen una misma visión de ciudad y se unen para promover agendas de derechos humanos, o para hacer un frente conjunto a corporativos internacionales, compartiendo buenas prácticas, negociando términos conjuntamente y copiando la estrategia de sus “adversarios”[3][3] Saskia Sassen
  • La cooperación entre ciudades se materializa a través de las relaciones entre ecosistemas que comparten agendas y se transforma a través de espacios de innovación y experimentación urbana como los laboratorios urbanos.
  • Si entendemos la internacionalidad de la ciudad más allá del branding podemos proponer estrategias transversales que incidan directamente en el bienestar de las personas por medio de ejercicios de cooperación y colaboración abierta.
  • Si damos por hecho que nuestra ciudad es intrínsecamente una ciudad global, podemos identificar de manera puntual las áreas estratégicas a través de las cuales la Ciudad de México tiene mayor potencial para el fortalecimiento de su internacionalización
  • Si reconocemos que la internacionalidad debe ser una estrategia transversal podemos colaborar e incluir la visión de actores de todas las temáticas (creatividad, resiliencia, educación, tecnología, derechos, entre otras) y todos los sectores (academia, sociedad civil, iniciativa privada y gobierno)
  • La acción internacional va más allá de viajes y acuerdos diplomáticos, las esferas de influencia de un país, y de una ciudad capital, resultan importantes para su fortaleza interna.
  • Si nos entendemos como una ciudad que desarrolla políticas y estrategias de vanguardia y sensibles a ser referentes internacionales, la cooperación con otras ciudades se intensifica y rebasa el modelo vertical del aprendizaje global.
  • Si pensamos más allá de la cooperación internacional entendida como el intercambio de buenas prácticas y fomentamos el trabajo horizontal entre personas, podremos generar ecosistemas cercanos cuyo aprendizaje compartido impulse el desarrollo mutuo de los actores.
  • La Ciudad de México es un megalaboratorio urbano, un territorio para la experimentación urbana referente para las otras ciudades de América Latina y el Mundo
  • Generar espacios de colaboración directa entre agentes locales y la comunidad internacional, migrante y deportada fortalece el principio de interculturalidad y hospitalidad que promueve el gobierno de la ciudad.