Derecho al Juego

El derecho al juego es la capacidad, libertad y habilidad de niñas y niños para explorar el entorno que los rodea —estímulos y fascinaciones incluidos—. Asimismo, el derecho al juego establece las obligaciones y responsabilidades de los gobiernos y sociedades en la creación de las condiciones, entornos y plataformas para el juego libre. La Convención [1][1] La Convención sobre los derechos del niño fue aprobada como tratado internacional de derechos humanos el 20 de noviembre de 1989 y se convierte en la primera ley internacional sobre los derechos de las y los niños, de carácter obligatorio y en respuesta al incumplimento por parte de varios países a las leyes locales que protegen a la infancia http://www.un.org/es/events/childrenday/pdf/derechos.pdf sobre los derechos del niño de la ONU ratifica el reconocimiento de los niños (seres humanos menores de 18 años) como sujetos de derechos, individuos con derecho a un pleno desarrollo físico, mental, social y a expresar libremente sus opiniones. En su artículo 31, la CDN puntualiza:

  1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes.
  2. Los Estados Partes respetarán y promoverán el derecho del niño a participar plenamente en la vida cultural y artística y propiciarán oportunidades apropiadas, en condiciones de igualdad, de participar en la vida cultural, artística, recreativa y de esparcimiento.

Estos dos elementos reafirman el papel que los países adoptan y las obligaciones que adquieren para garantizar el ejercicio del derecho al juego por todos los niños, las cuales, de acuerdo con el documento de trabajo El derecho de los niños y las niñas a jugar de la Asociación del Juego Internacional (IPA, por sus siglas en inglés), deben enfocarse en tres acciones concretas: reconocer, respetar y promover el derecho al juego, entendiendo su naturaleza, importancia y los beneficios que conlleva en el desarrollo integral de los niños; es necesario que los adultos tomadores de decisiones consideren el juego durante los procesos de desarrollo urbano, especialmente en zonas de conflicto y como respuesta a casos de desastres naturales.

La falta de prioridad demostrada en diversas agendas globales y locales fue identificada como una problemática sistémica que proviene del “crecimiento de las poblaciones urbanas, la violencia en todas sus formas, la comercialización de la infraestructura de juego, el trabajo infantil y las crecientes demandas educativas”, afectando la oportunidad de los niños para disfrutar los beneficios del artículo 31 [2][2] Resumen del Comentario General #17, IPA http://ipaworld.org/wp-content/uploads/2013/11/IPA-Summary-of-UN-GC-article-31_FINAL1.pdf. Por ello, el Comité de los Derechos del Niño realizó en 2013 un “Comentario General #17” que explica a detalle e incita a los gobiernos de los estados parte a tomar medidas para garantizar el derecho al juego para todos los niños, especialmente tiempo y espacios físicos que impulsen el juego espontáneo y catalicen la creatividad.

De acuerdo con el análisis desarrollado en el libro Jugar la ciudad [3][3] Jugar la Ciudad es una investigación desarrollada a través de una colaboración entre Tuline Gülgönen y el Laboratorio para la Ciudad en el marco del proyecto anual del Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA) para la Cooperación Técnica de la Embajada de Francia 2016/2017 https://issuu.com/labcdmx/docs/jugarlaciudad., en la CDMX el mapeo de espacios abiertos [4][4] El mapa de espacios abiertos del área de Geografía Urbana del Laboratorio para la Ciudad puede consultarse en: http://ow.ly/J0LU30lGzBy y los resultados del sondeo de la situación mundial del juego [5][5] Corona, Y. & Gülgönen, T. (2013), El derecho de los niños y niñas al juego en México, Rayuela. http://ow.ly/dFO130lGzvR, los principales retos que afronta el juego y que por consecuencia alejan a la infancia del espacio público en la CDMX pueden dividirse en tres rubros:

  1. Retos socioculturales, relacionados con la concepción general y adultocentrista en torno al juego como una pérdida de tiempo.
  2. Retos de inseguridad y violencia en las calles, relacionados con las percepciones de inseguridad en el espacio público: “nuestros papás no nos dejan salir porque nos pueden robar o nos puede atropellar un automóvil” [6][6] Corona, Y. & Gülgönen, T. (2013), El derecho de los niños y niñas al juego en México, Rayuela. http://ow.ly/5ChB30lGzIr; teniendo como consecuencia la preferencia por actividades al interior.
  3. Retos en el desarrollo urbano, relacionados con la concepción de la ciudad desde un modelo centrado en el automóvil y la dispersión, a nivel legislativo, del vínculo entre el derecho al juego y su impacto en la planeación y diseño urbano.

Esta transgresión de derechos afecta a más de un cuarto de la población de la CDMX (26%), los 2 millones 363 mil 748 niños [7][7] Redim, (2015), La infancia cuenta en México. México: Recuperado el 9 de abril de 2018, de: http://derechosinfancia.org.mx/documentos/ICM2015.pdf—en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) [8][8] La Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) es el territorio conformado por las 16 delegaciones políticas de la Ciudad de México, un municipio del estado de Hidalgo y 59 del Estado de México. Ocupa el doceavo puesto en la lista de las 34 megaciudades del planeta, con una población que supera los 20.1 millones de habitantes. esta cifra crece a 5 millones aproximadamente— atraviesan dinámicas urbanas de adaptación y resiliencia a sus entornos, que a su vez influyen en su desarrollo como ciudadanos. Esto debería centrar la atención en la gran oportunidad que existe en la ciudad para crear un semillero de futuros ciudadanos, que entiendan desde temprana edad que son parte de una colectividad, que es posible explorar las posibilidades del mundo que los rodea y que tienen el talento y la capacidad de aportar en beneficio de éste.

Con el objetivo de comprender cómo insertar el juego como un factor central y diferenciador para el diseño y la planeación urbana, así como una herramienta que impulsa la integración de las voces de niñas y niños en el diseño de políticas públicas, el Laboratorio para la Ciudad creó el área Ciudad Lúdica, una estrategia de investigación-acción cuyo enfoque es comprender cómo el juego puede reconfigurar imaginarios urbanos y provocar a la ciudadanía para tomar un papel activo en el proceso de creación de ciudad, siendo la primera vez que se crea un área de gobierno para investigar estos temas.