Imaginarios Urbanos

Es el lugar que ocupa la ciudad en la mente de las personas. Es la imagen cognitiva que tenemos de los espacios, historias, experiencias, personas, comunidades y voces que hacen la ciudad: su construcción mental. El imaginario urbano cruza los distintos planos temporales y territoriales. Se mueve en el espectro de lo posible, de lo deseable hasta lo catastrófico y utópico.

Son dinámicos no sólo porque la ciudad en sí se transforma, sino porque quien la piensa cambia también. Pueden ser emocionales, racionales e irracionales; coherentes y contradictorios. La ciudad imaginada encuentra coincidencias entre individuos y grupos, quienes, resultado de una multiplicidad de variables, coinciden en una lectura compartida de algunos de sus aspectos. Pero también los imaginarios urbanos pueden ser antitéticos entre sí. Ya que así como no se vive la ciudad por igual desde los distintos territorios, tampoco significa lo mismo.

La noción de imaginarios urbanos ha sido parte de discusiones teóricas sobre la ciudad a nivel internacional. Ha sido también utilizada desde distintas perspectivas desde la comunicación, el turismo y mercadeo de distintas metrópolis hasta la planificación urbana participativa.

En megaciudades tan complejas como la Ciudad de México, lo que representa y significa se nutre de cómo se vive y experimenta. Se lee y piensa distinto derivado del forcejeo y disfrute de esta, de lo que duele y se valora desde sus distintos territorios y comunidades. Son distintos factores los que construyen su significado en la mente de cada ciudadano: la cohesión del lugar donde vive, los vínculos con estos y las personas, la condición socioeconómica, el lugar de residencia y trabajo, los tiempos de traslado de la casa al trabajo, el medio de transporte usado; si camina o no, su proximidad o lejanía al centro, si tiene espacios públicos y verdes cerca, si hay agua en casa, si falta o si paradójicamente se inunda.

El concepto ha sido medular en proyectos del LabCDMX como el Sondeo Imagina tu Ciudad, un ejercicio para entender el lugar que ocupa la CDMX en la mente de las personas: sus retos, futuros imaginados y aspectos valiosos. El ejercicio representó un esfuerzo para recabar los imaginarios urbanos de esta ciudad, leerla y narrarla con un matiz subjetivo desde sus ciudadanos, entender cómo esta ciudad subjetiva se relaciona con los datos objetivos que tenemos de ella.

También, es parte de la agenda de Futuros Urbanos del Lab y otros proyectos que buscan detonar el entendimiento de no sólo la ciudad sino de sus territorios y comunidades presentes y futuras.