Experimento

Activos Comunitarios

Replicabilidad Alta
Estatus Finalizado
Actualizaciones del experimento
Provocación

A fin de revitalizarse, ¿cómo se lee y se narra una comunidad cuando se reconoce no sólo como una concentración de problemas sino de valor compartido, en sus activos como personas, lazos, historias, rituales y espacios públicos y comunitarios? ¿Puede una comunidad partir no de los déficits, sino de los recursos ya existentes?

Historia

Usualmente, los ejercicios de participación ciudadana en comunidades se realizan en torno a problemas y retos. Es decir, los ejercicios de observación y construcción colectiva se detonan a partir de y desde la perspectiva de una problematización, desafíos, inquietud o preocupación. Aunque esto es importante, la comunidad rara vez se reúne para hacer un reconocimiento de los recursos y elementos de valor compartido. Esto condiciona una aproximación a los desafíos desde la falta y no desde el valor ya existente, así como de los recursos ya disponibles.

Además, inhibe la posibilidad de potenciar el valor en favor de una mejor comunidad. Por otro lado, este escenario nutre el imaginario de lo compartido alrededor del problema y no de los activos en la comunidad. Esto puede también construir la identidad de la comunidad alrededor de los déficits, carencias y problemas, y a su vez alimentar su estigmatización interna y externa.

Desafío

En distintos puntos de la ciudad, las comunidades no hacen un reconocimiento de sus activos, lo que inhibe que puedan ser salvaguardados o potenciados. Aunque algunas comunidades tienen conocimiento de las metodologías participativas, en su mayoría se enfocan en los desafíos y no en el valor compartido, lo que condiciona el abordaje y lectura de sus barrios. De igual forma, aunque conocen el barrio, algunas veces no cuentan con habilidades espaciales, manejo de mapas y otras herramientas territoriales que faciliten plasmarlos y verlos.

Propuesta

Una manera alternativa de leer a la comunidad y hacer frente a sus retos es a través de un abordaje basado en el valor colectivo disponible, partiendo del reconocimiento de activos para salvaguardarlos y potenciarlos con el fin de construir una mejor comunidad y hacer frente a sus desafíos. Esta aproximación construye y fortalece la identidad de la comunidad a partir de sus virtudes en lugar de definirla por sus faltas.

Por su parte, el mapa es un instrumento poderoso para plasmar estos activos. A través de un ejercicio participativo comunitario, se trata de un elemento que provee una oportunidad para visualizar y acercar a la comunidad a ese espacio compartido. El enfoque se basa en dos componentes centrales: el mapeo participativo y el de activos. Esto a su vez construye una aproximación como un mapeo participativo de activos de una comunidad.

Los activos se definen como el conjunto de capacidades y recursos disponibles (físicos y no físicos), tangibles o intangibles compartidos en un espacio y comunidad determinada. Estos engloban las personas —habilidades, talentos o conocimientos—, organizaciones o agrupaciones, espacios —públicos, religiosos, comunitarios o inclusive comerciales— de valor. Por pequeña que sea, cualquier comunidad cuenta con activos que, si son reconocidos, pueden guiar y fortalecer los procesos de imaginación y creación colectiva.

El inventario de activos comunitarios es un instrumento que puede guiar también las políticas públicas y las intervenciones urbanas. Usualmente, los programas de desarrollo, recuperación y regeneración no cuentan tampoco con la perspectiva del valor existente en la comunidad. Este escenario representa un riesgo ya que, al carecer de esta noción, se pueden impactar de manera adversa los recursos ya presentes en la comunidad y evita a su vez también que los gobiernos sean un catalizador para potenciar ese valor.

El mapeo participativo de activos comunitarios es una herramienta que puede, a partir del reconocimiento colectivo del valor compartido, articular a la comunidad no sólo alrededor de sus necesidades y sus problemas sino de los recursos disponibles. Permite dirigir las acciones hacia salvaguardar y potenciar el valor tanto por la comunidad como por un estado catalizador. Puede también ayudar a fortalecer la identidad de la comunidad con base en el valor e inhibir la estigmatización hacia dentro y desde fuera.

A partir de esto, se propone implementar un mapeo de activos comunitarios que pruebe y ejemplifique en pequeña escala este abordaje y que la metodología sirva de referencia a otras comunidades y territorios. El ejercicio se llevó a cabo en la colonia Tabacalera en la delegación Cuauhtémoc.

Teoría de Cambio

Toda comunidad cuenta con activos. Si se detona la reflexión en torno al valor compartido:

  • Se puede hacer un reconocimiento de éste, salvaguardarlos y entenderlos como recursos comunitarios.
  • Si se invita a miembros de la comunidad a plasmarlos en un mapa estos se pueden verter en este instrumento y visualizarse.
  • Si se mapean se podrán también el valor con su despliegue espacial y su distribución territorial.
  • Si se cataliza este abordaje en torno a los activos en lugar de los déficits, el imaginario de lo significa el barrio se puede virar de las representaciones en torno a los problemas y hacia el valor compartido.
  • Si la comunidad los reconoce y mapea estos elementos de valor, se puede contribuir a que se conserve el valor y potencie en favor del fortalecimiento de la comunidad y de la cohesión comunitaria en sus diferentes dimensiones.
  • Si se reconoce colectivamente el valor compartido, pueden detonarse acciones comunitarias en favor de la comunidad, enfrentar desafíos o aprovechar oportunidades a partir de valor y no desde el problema y la falta.
  • Además, si la comunidad identifica el valor compartido, su identidad puede fortalecerse con base en ese valor y, en menor medida, con base en la falta, el déficit y el problema.
  • Un mapeo de activos comunitarios, también puede contribuir a que otros actores como gobierno, organismos e instituciones salvaguarden y potencien el valor. Puede posibilitar una interlocución de la ciudadanía con las autoridades encaminada a la conservación y potenciación de los activos comunitarios.
Resultados
  1. En el ejercicio participaron siete personas y derivó en la identificación de 37 activos mapeados. Ello prueba la hipótesis de que la colonia cuenta con activos y se cumplió la meta-indicador de contar con al menos 20 activos del barrio identificados y mapeados.
  2. Los activos identificados y mapeados incluyen espacios públicos y comerciales, edificios y monumentos. asociaciones, empresas, instituciones académicas, medios de transporte, así como rituales urbanos. Entre estos se encuentran el Monumento a la Revolución, la Plaza de la República, el edificio del Frontón México, una paletería La Michoacana, el ritual de los vendedores de periódico que se preparan por la mañana para su actividad, el Hospital de la Luz, clases de hip hop que se imparten en la Plaza de la República, bares y restaurantes, asociaciones como Ve por la Tabacalera y la Casa de los Amigos, así como instituciones académicas como la Universidad del Valle de México y la Academia de la Cantera.
  3. Los activos fueron identificados como valiosos porque contribuyen a algunas de las dimensiones de cohesión comunitaria. De los 37 activos identificados, los participantes señalaron que 15 de estos o el 41 por ciento del total se podrían potenciar, mientras que 22 o el 59 por ciento se deberían de conservar.

Numeralia

  • Número de participantes: 7
  • Total de activos identificados: 37
  • 100% de los activos clasificados por dimensión de cohesión comunitaria
  • Activos por dimensión a la que contribuyen: Identidad y pertenencia (7), Interacción y tolerancia (7), Diversidad (6), Relaciones y redes (6), Igualdad, equidad y justicia (5), Divisiones, conflictos, amenazas y riesgos (2), Derechos, responsabilidades y obligaciones (2) y Participación ciudadana (2).

Por potenciar o conservar:

  • 15 activos se señalaron deberían ser potenciados
  • 22 activos se señalaron deberían ser conservados
  • 5, o el 62 por ciento, de los participantes señalaron intención de realizar acciones en su comunidad derivadas de su participación en la actividad.
  • Se observó una modificación de los imaginarios y representaciones antes y después del ejercicio, de los desafíos a los recursos.
Aprendizajes
  • El ejercicio partió de una hipótesis base que es que toda comunidad cuenta con activos. A partir de esta noción, fue posible probar la teoría de cambio en la cual se estableció que si una comunidad reconoce y mapea estos activos o elementos de valor esto puede detonar reflexiones y acciones para conservar el valor o potenciarlo en favor del fortalecimiento de la comunidad.
  • El mapeo de activos en la colonia Tabacalera ejemplifica las posibilidades de este tipo de ejercicios para que otras comunidades pudieran replicarlo.
  • El ejercicio permitió observar que hay personas que viven, estudian y trabajan en la colonia Tabacalera interesadas en conocer nuevas herramientas y metodologías para abordar temas comunitarios y navegar la comunidad y están dispuestos a dar su tiempo para aprender estos.
Futuro

El ejercicio finalizó con el taller y la generación de un reporte. La actividad busca servir como inspiración para la aplicación de la metodología en otros territorios a futuro. Se generará también un reporte manual de metodología para uso de terceros.

Por otro lado, la metodología sirve como referente para otros proyectos del Laboratorio como Peatoniños en el cual se hará un ejercicio de identificación de activos con niños y en calles de juego. Este otro ejercicio, a su vez, nutrirá también el entendimiento del abordaje basado en el valor y la importancia de este tipo de metodologías.

Mapeo de activos comunitarios en Colonia Tabacalera