AUFA 2014 – Living Mobilities

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Provocación

El Audi Urban Future Award es uno de los premios más importantes del mundo en temas de urbanismo y movilidad, donde compiten ciudades y despachos de alta calidad con ideas provocadoras sobre nuestros futuros urbanos. En la historia del premio nunca se había incluído en el equipo a integrantes de gobierno. La movilidad es uno de los retos más importantes que tiene la CDMX.

Dados nuestros desafíos particulares y la creciente urbanización del mundo ¿las ideas que surjan de la CDMX pueden ser relevantes en un contexto internacional?, ¿podemos competir con despachos renombrados y ciudades como Boston, Seúl y Berlín?

Historia

En un mundo cada vez más urbanizado y congestionado por vehículos motorizados, la movilidad sustentable como un modelo que permite el movimiento de personas y bienes con un impacto ambiental y territorial mínimo cobra un papel de suma importancia para la eficiencia de las ciudades. Las nuevas tecnologías lograrán resolver los problemas derivados del excesivo tráfico como contaminación, pérdida de tiempo y espacio urbano, así como los incidentes viales.

Desde los mapas descargables en teléfonos inteligentes hasta los coches autónomos, compartidos y eléctricos prototipo en todo el mundo, se comprueba que en diversas ocasiones la tecnología y la innovación pueden resolver diversos problemas de movilidad; por otro lado, aún no se logran evaluar bien las consecuencias de la misma.

Un consenso entre los expertos del tema es que caminar, andar en bicicleta y usar el transporte público es la gran solución a los problemas de la movilidad, toda vez que se contamina menos, se ocupa menos espacio urbano, y por ende hay menor congestión y más tiempo libre para los ciudadanos. La gran pregunta a las nuevas tecnologías podría ser: ¿Cómo motivar a los ciudadanos a que caminen, pedaleen y usen el transporte público?

Mientras que menos de una tercera parte de los viajes en la ciudad se realizan en automóvil, el transporte motorizado es responsable del 76 por ciento de la contaminación ambiental en la zona metropolitana. A pesar de estas cifras, la Ciudad de México cuenta con una gran cantidad de peatones y la bicicleta es un medio de transporte cada vez más común. Existen grandes oportunidades en una ciudad de 21 millones de habitantes que aún quedan por explorar.

Un problema mayúsculo que enfrenta la ciudad en el tema es la escasez de datos o su falta de actualización. Sin embargo, esto ha cambiado a partir de la segunda década del siglo XXI. Por ejemplo, la publicación de la mencionada Encuesta Origen-Destino 2017, luego de una década en la que se desconocían los patrones de desplazamiento, las fuentes de información y patrones de movilidad, ha aportado grandes avances en el rubro.

Asimismo, el auge de aplicaciones para teléfonos inteligentes ha propiciado un cambio acelerado. Por ejemplo, gracias a Waze y Google Maps ahora es posible conocer, entre otras cosas, la ruta más rápida para atravesar la ciudad.

Cada dos años, la empresa de automóviles Audi, a través del Audi Urban Future Award (AUFA), selecciona a un grupo de ciudades de diferentes partes del mundo para indagar sobre el futuro de la movilidad. Con este premio se buscan detonar ideas relacionadas con el rol crítico de la movilidad en el siglo XXI dentro de un contexto cambiante de desafíos complejos, pero también de nuevas oportunidades.

En 2014, en el marco de la tercera edición del AUFA, el entonces Distrito Federal, a través del Laboratorio para la Ciudad, compitió con equipos representantes de las ciudades de Boston, Berlín y Seúl, para ofrecer una visión de cómo podría ser el futuro urbano si se utilizaran datos de manera estratégica.

Bajo el lema “El siguiente salto en la movilidad”, los cuatro equipos interdisciplinarios compitieron, resultando ganador el proyecto “Living Mobilities”, liderado por José Castillo, del despacho a911, e integrado por y Carlos Gershenson, (investigador y jefe del Departamento de Ciencias de la Computación del IIMAS de la UNAM), y apoyado por el Laboratorio para la Ciudad.

Desafío

La escala y la complejidad del reto que representa la movilidad para la CDMX presenta la necesidad de ideas puntuales que creen las bases para otros futuros urbanos. En este sentido, los experimentos que se lleven a cabo en la CDMX pueden funcionar como ejemplo para otras ciudades del mundo.

El incremento reciente en los precios de los combustibles derivados del petróleo, el auge de los niveles de contaminación, la mala implementación y comunicación de políticas públicas de movilidad y la resistencia de la población ante las medidas propuestas han intensificado la problemática de movilidad en la Ciudad de México. Creemos que la actual crisis representa una oportunidad única para reorganizar las lógicas de inversión del sector público y privado a favor de soluciones innovadoras para la movilidad.

Dado este contexto, ¿qué ideas —tan prácticas como especulativas— pueden inspirar otros futuros urbanos?

Teoría de cambio

Es posible encontrar estrategias para mejorar la movilidad de una gran ciudad más allá de soluciones infraestructurales. El uso de datos puede ser una de estas estrategias. Con la implementación de una base de datos generada con participación ciudadana es posible fomentar la toma de decisiones inteligentes e informadas de movilidad por parte de los ciudadanos diariamente, reduciendo problemas de embotellamientos y congestión vehicular.

Los datos buscan promover decisiones inteligentes de movilidad. A medida que este banco de datos crezca de manera contundente servirá para orientar a los habitantes de la Ciudad de México, no solamente para tomar decisiones inteligentes cotidianas y de corto plazo, sino para la toma de decisiones sistemáticas como aceptar una oferta de trabajo o rentar un nuevo departamento cerca del empleo actual, y así reducir el tiempo, dinero y estrés en la rutina diaria.

Esto tiene implicaciones terrenales y prácticas para nuestro presente, pero también pueden apuntar hacia otros paradigmas futuros en donde se incentive la buena cultura ciudadana.

Propuesta

El Laboratorio para la Ciudad fue parte grupo de trabajo Living Mobilities, liderado por el arquitecto José Castillo y el investigador Carlos Gershenson, quienes propusieron un “sistema operativo para la movilidad urbana” que buscó replantear la forma en que los ciudadanos se trasladan, para que por medio de la participación ciudadana y tecnología puedan existir alternativas reales a problemas de contaminación y movilidad.

El grupo de trabajo Living Mobilities desarrolló el experimento llamado LivingMobs, un banco de datos colectivos sobre movilidad que tenía como propósito recabar información de la mayor cantidad de fuentes diversas como empresas e infraestructura urbana, dándole una importancia particular a la información que cada ciudadano puede aportar de manera voluntaria, convirtiéndolos en “donadores de datos”.

La propuesta planteaba la creación de un nuevo contrato social por la movilidad con el fin de repensar y entender el rol del automóvil y su uso más eficiente como parte de la solución y no sólo del problema. El equipo de Living Mobilities entendió la captación de datos como una de las principales tareas del proyecto.

Actualmente, existen métodos para obtener información a un costo menor, además de otorgar información más precisa que se actualiza constantemente. Este prototipo de Sistema Operativo de la Ciudad de México usó una gran cantidad de datos para producir información útil y ordenada, que permita a quienes viajan por la ciudad utilizarla para tomar decisiones inteligentes.

El donador de datos podrá no solamente compartir su ruta diaria de manera anónima, sino también su velocidad promedio, medio de transporte preferido y las ventajas y desventajas que encuentra en sus decisiones diarias, entre otros factores de movilidad.

En un futuro, el donador de datos tendrá la oportunidad de compartir su agenda y planes futuros para, por ejemplo, dar a conocer a la ciudad que habrá alguien desplazándose al dentista el jueves a las 17:00 horas por avenida Insurgentes de norte a sur. De esta manera será posible tomar decisiones informadas, conociendo lo que estará sucediendo en la ciudad con varios días de anticipación.

La introducción de una moneda de movilidad (MobCoin) para la Ciudad de México permitirá que los ciudadanos sean conscientes del grado en que sus decisiones están afectando o ayudando diversos aspectos de la ciudad. En otras palabras, se trata de entender las ventajas y desventajas de las decisiones tomadas en torno a movilidad.

La moneda de movilidad incluirá indicadores tales como daños ambientales, ocupación del espacio, impactos directos o indirectos en la salud (por ejemplo, problemas respiratorios y el estrés), segregación, desgaste de distancia de la infraestructura urbana y ruido. La MobCoin se convertirá en un indicador para medir y comparar diferentes decisiones, en el que los que utilizan alternativas de movilidad menos eficientes sabrán con gran precisión lo mucho que su decisión está costando a los ciudadanos en su conjunto.

El objetivo final de la MobCoin es premiar decisiones acertadas o benéficas para la ciudad con diferentes incentivos, tales como excepciones fiscales que reflejen una cantidad similar a los ahorros que las buenas decisiones de movilidad están generando para la ciudad.

Para este proyecto, el Laboratorio para la Ciudad recibió un gran apoyo de otras entidades de gobierno como Ecobici, Secretaría de Movilidad (Semovi), Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) y la Dirección General de Planeación y Estrategia Urbana de la Agencia de Gestión Urbana (AGU).

Fue la primera vez que el gobierno forma parte de un equipo de trabajo normalmente compuesto por despachos de prestigio internacional, y apunta hacia el gobierno como interesante aliado en este tipo de concursos públicos.

Aunque este proyecto y premio se basó solamente en ideas y ejercicios especulativos, la investigación conjunta y el proyecto inspiraron acciones y proyectos diferentes para todos los grupos integrantes, incluyendo el Laboratorio para la Ciudad.

Resultados
  • 4 ciudades participantes en el Audi Urban Future Award (Berlín, Seúl, Boston y Ciudad de México).
  • 100 mil euros, los cuales se utilizaron para pagar los gastos de la elaboración del proyecto; en especial de José Castillo y Carlos Gershenson, así como el equipo; además del grupo de académicos que colaboró.
  • 1 banco de datos de movilidad participativo.
  • Como seguimiento a los trabajos realizados, y con el propósito de fortalecer vínculos y sociedades creadas, durante el 2015, a911, de la mano de Audi Urban solutions y Urban Standards, se formalizaron convenios de colaboración con seis empresas e instituciones de la zona Santa Fe, una de las áreas con dinámicas de movilidad más complejas y conflictivas actualmente en la Ciudad de México. Se realizaron una serie de talleres participativos, alrededor de mil 750 encuestas y 21 entrevistas con ejecutivos de alto nivel y tomadores de decisiones con el objetivo de estudiar, analizar y comprender a profundidad los patrones y comportamientos de movilidad de los empleados y estudiantes, así como los incentivos, umbrales y procesos de toma de decisiones. Como resultado, el estudio identificó una variedad de posibles soluciones y recomendaciones, que potencialmente podrían tener un alto impacto sobre la movilidad de Santa Fe.
Aprendizajes
  • El problema de movilidad en las grandes ciudades puede ser atacado con la puesta en práctica de información útil y actualizada.
  • La promoción de decisiones inteligentes puede mejorar la movilidad de una megalópolis.
  • Es posible generar mecanismos de participación para la consolidación de información que antes era inexistente o sumamente costosa.
  • A pesar de que con mayor frecuencia las ciudades optan por el uso de herramientas tecnológicas y el uso de la información, los alcances varían dependiendo de los retos en otros contextos urbanos.
Futuro
  • Living Mobilities desarrolló un prototipo de Sistema Operativo de la Ciudad de México, el cual no tuvo seguimiento.
  • Se desarrollarán aplicaciones cívicas que permitan una recopilación de datos constante y voluntaria por parte de los ciudadanos.
  • Se trabajará en el prototipo de una moneda urbana que cuantifique las externalidades que los ciudadanos generan al tomar distintos tipos de decisiones de movilidad.
  • El gran logro de Living Mobilities fue consolidar y formalizar una red de colaboración entre distintos actores relevantes, gobierno, tomadores de decisiones, expertos y sociedad, que buscaron en conjunto generar una movilidad sustentable y resiliente para Santa Fe y la Ciudad de México en general. Al impulsar y trabajar por una visión en conjunto, el objetivo de la red se cumplió, toda vez que incentivó una transformación en la cultura de movilidad, implementar proyectos piloto con la capacidad de desencadenar el cambio y transformar los procesos de toma de decisión de los habitantes de la urbe.