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Ciudades Felices: diseño urbano para el bienestar

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¿Puede la felicidad ser un objetivo de proyecto y de política pública? ¿Qué tipo de metodologías pueden desplegarse para detonar las reflexiones y propuestas en la construcción de una ciudad más feliz? ¿Qué sucede cuando urbanistas, arquitectos, diseñadores y miembros de la comunidad ven la ciudad desde la perspectiva del diseño urbano, bienestar y felicidad?

Historia

Distintos tomadores de decisiones alrededor del mundo están considerando el bienestar humano como un objetivo legítimo de la política pública. Bután a través de la medición de la Felicidad Nacional Bruta (Gross Domestic Happiness) y hasta las Naciones Unidas y el Reporte Mundial de la Felicidad, han adoptado la felicidad como indicador guía para el desarrollo y la política pública. Esto ha fortalecido sobretodo una noción del desarrollo que va más allá de aquella sólo basada en los indicadores tradicionales socio-económicos y las mediciones puramente económicas como el Producto Interno Bruto (PIB).

Aunque estas son importantes, son insuficientes y fallan en capturar otras condiciones sobretodo aquellas que, aunque más complejas y que yacen en la intersección de lo tangible con la subjetividad como es la felicidad, no pueden quedarse fuera de los análisis, mediciones, la planificación y la gestión. La felicidad es una dimensión más subjetiva pero igualmente fundamental sobre el entendimiento del bienestar de los países y ciudades. Alcanzar la felicidad constituye una aspiración igualmente legítima como lograr la riqueza material.

Hoy la mayoría de la población mundial vive en ciudades y este es un fenómeno creciente. Estas han estado ligadas al desarrollo de civilizaciones, la generación de bienestar y grandes avances en la historia de la humanidad. Sin embargo, muchas veces y sobretodo a partir de la revolución industrial y el despunte de la urbanización en el periodo de los siglos XVIII y XIX se narraban como lugares poco felices. Desde Engels hasta Dickens contaron y describieron condiciones de forcejeo en las ciudades, espacios grises, de enfermedad, hacinamiento, pobreza y que evocaban una sensación de infelicidad imperante en el espacio urbano.

En tiempos más recientes y desde el siglo XX, el modelo de ciudades dispersas dependientes del automóvil y con usos diferenciados del suelo —en donde la vivienda se encuentra separada de los espacios de oficina y comercio— ha contribuido a crear escenarios de fragmentación e infelicidad. Esta forma y estructura de ciudad hace más difícil conectarnos con nuestros vecinos, amigos e inclusive familiares. Encarece también la vida y roba nuestro tiempo. Además, pone en riesgo la vida del planeta, nuestras vidas y las de generaciones futuras. Pensar en un diseño urbano para el bienestar es entender todos estos factores y generar propuestas que contribuyan a la felicidad de los habitantes de las ciudades.

Los tiempos y las formas en la que nos trasladamos –vinculados con la forma y estructura de la ciudad– moldean nuestras vidas. Charles Montgomery, especialista en temas de desarrollo, explica por ejemplo en su artículo Construyendo Felicidad, que un estudio en Suecia encontró que la gente con tiempos de traslado de más de 45 minutos tenía un 40 por ciento más de probabilidades de divorcio. Otro estudio holandés documento que la gente que va al trabajo en bicicleta reporta ser más feliz que aquella que utiliza el auto.

Charles Montgomery explica también que caminar no es sólo saludable sino que también fortalece los vínculos entre las personas y sus ciudades. Sin embargo, muchas calles y zonas no nos invitan a caminar, incluso pueden ser peligrosas. La gente opta por caminar en calles y espacios en los que se sienten seguros, que son atractivos y sin mucho ruido.Además, la gente reporta sentirse más feliz en zonas donde se combinan espacios activos frente a zonas sin actividad. Por ejemplo, zonas que combinan comercio tradicionales y vivienda generalmente son más atractivas que zonas lujosas, con edificios de cristal pero donde no hay actividades.Inclusive pequeñas inserciones de espacios verdes pueden contribuir al bienestar de las personas.

Desafío

A pesar de la necesidad de impulsar la felicidad en las ciudades y el reconocimiento de esto como una aspiración importante, no se despliegan mecanismos para promoverla ni para entender la creación de política pública que la tome en cuenta de manera directa, como parte de sus indicadores. Sobretodo, se desconocen herramientas, que desde lo participativo, miembros de una comunidad puedan identificar las condiciones y factores que inhiben o contribuyen al bienestar y que puedan tomar acciones desde esta perspectiva.

Además, la noción de una ciudad feliz, aunque intuitivamente es parte de un deseo dentro de estas, no es un abordaje que haya permeado la planificación urbana en la ciudad ni tampoco en las metodologías de participación ciudadana. Es necesario probar nuevos abordajes en la ciudad desde estos modelos, fortalecer capacidades, transmitir conocimientos y nociones desde esta perspectiva.

Propuesta

Implementar un taller con la perspectiva de felicidad en colaboración con Charles Mongomery, experto en el abordaje de bienestar y felicidad, que permita desplegar y probar metodologías de bienestar en un contexto como el de la CDMX. Además que permita fortalecer capacidades en torno a este tema y que sirva como referente para otros en la ciudad.

Periodista y urbanista, Charles Montgomery es autor del libro Happy City, que examina los vínculos entre el diseño urbano y la ciencia de la felicidad. Ha otorgado asesoría a gobiernos, hacedores de política pública, urbanistas y estudiantes en Estados Unidos e Inglaterra. También, ha utilizado sus reflexiones y perspectivas sobre la ciencia de la felicidad para llevar a cabo experimentos que buscan transformar las relaciones entre ciudadanos y sus ciudades.

En noviembre de 2014, Montgomery condujo un taller de diseño urbano y bienestar en el cual participaron jóvenes universitarios, académicos y vecinos de la colonia Doctores en la delegación Cuauhtémoc. La actividad buscó transmitir conocimientos y fortalecer habilidades para crear espacios urbanos más felices.

En este taller de tres días, los participantes analizaron desde una perspectiva novedosa, desde lo subjetivo y la felicidad, cómo la arquitectura y el diseño urbano impactan en el bienestar de las ciudades. Se utilizó su metodología propuesta para tener un mejor entendimiento del espacio urbano. Utilizando este nuevo lente de diseño del bienestar de las ciudades, los participantes trabajaron en grupos para realizar un estudio de felicidad en una comunidad de la Ciudad de México: los alrededores del Jardín Dr. Ignacio Chávez hasta las inmediaciones de la Arena México, en la colonia Doctores.

El taller se estructuró en tres sesiones:

a) Introducción al concepto de ciudades felices, los elementos de bienestar son: Vínculos Sociales, Propósito y Pertenencia, Libertad, Dominio, Abundancia y Equidad, Salud, Alegría vs Dolor y Sostenibilidad.

b) Visita de sitio para el caso de estudio e implementación de las herramientas aprendidas y, finalmente,

c) Presentación y discusión de resultados. A partir de los elementos de bienestar planteados por Charles Montgomery se formaron nueve equipos.

Cada equipo trabajó en torno a un elemento de bienestar distinto. Bajo el elemento de bienestar y objetivos locales se realizó un estudio del sitio. En ese estudio se hicieron observaciones sobre los aspectos de diseño y estructuras de los espacios urbanos que inhiben o contribuyen a la felicidad. De estas observaciones se derivaron una serie recomendaciones para contribuir a la felicidad del sitio.

Resultados
  • 25 participantes
  • 3 días intensos de observación urbana y creación de herramientas
  • 37 recomendaciones de felicidad para el sitio
Aprendizajes
  • El taller y la metodología de ciudades felices puede ser un instrumento útil para el fortalecimiento de capacidades ciudadanas para el desarrollo de propuestas a favor del bienestar de la ciudad.
  • Un análisis en sitio ayudó a identificar zonas o lugares potenciales de una colonia que antes no eran visibles.
  • No se puede dar por sentado que los participantes tienen las herramientas necesarias para poder estructurar propuestas con objetivos y observaciones específicas.
  • Fortalecer capacidades de estructuración y formulación de objetivos y recomendaciones es importante para garantizar que el propósito del taller se cumpla.
  • El taller permitió transmitir conocimientos y habilidades sobre el concepto de ciudades felices.
  • Se dio a conocer el concepto y se fortalecieron capacidades para la aplicación del mismo.
  • La actividad también permitió probar la metodología y generar un referente de este abordaje para el futuro.
Futuro

El proyecto finalizó con el taller, sin embargo, sirve para que otras comunidades y territorios de la ciudad puedan replicar la metodología. Asimismo, funciona como un referente conceptual y abordaje para leer la ciudad desde la perspectiva de la felicidad. Además, en Junio del 2018, la metodología de ciudades felices se aplicará la Ciudad de México para el estudio del bienestar en parques de la ciudad.

Específicamente, el Bosque de Chapultepec y San Juan de Aragón y estudiar el impacto, desde la perspectiva del bienestar y la felicidad, de intervenciones que se han hecho en estos espacios. Esto como una colaboración entre Happy City y la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema).

Taller: The Happy Urban Design