Evento 2018

Exploraciones para una Megalópolis 007: Ciudades Creativas

Replicabilidad Alta
Estatus Finalizado
Actualizaciones del experimento
Provocación

¿Qué papel juega la creatividad en el futuro de la Ciudad de México?, ¿de qué manera las industrias creativas están impactando la economía de las ciudades?, ¿cómo puede el diseño insertarse en los procesos de formulación de políticas públicas?

Historia

En 1995, el Internacionalista Británico Charles Landry recopiló junto con Franco Bianchini en su libro The Creative City: A Toolkit For Urban Innovators, la investigación, los procedimientos y las metodologías que empleó para realizar proyectos en torno a la noción de Ciudad Creativa. Éstos se encontraban directamente relacionados con vida urbana, cultura y creatividad y tomaron forma en un think tank en el que un grupo de personas elaboraron proyectos paradigmáticos y comprometidos con el desarrollo de mejores ciudades.

La Ciudad Creativa de Landry es un enfoque contemporáneo e integrador para analizar las ciudades en el cambio de siglo, con sus transformaciones tan rápidas y potenciadas tanto por la ciudadanía y las decisiones democráticas como por el capital global y la iniciativa privada; en términos más generales, una ciudad creativa posibilita cambios en cómo se conciben las urbes contemporáneas por parte de los tomadores de decisiones, al considerar sus virtudes y potenciales, así como la forma es que estas deben ser organizadas y administradas; asimismo, ofrecer un “juego de herramientas mentales” para pensar la ciudad desde una perspectiva fresca con la idea de propiciar ideas no antes vistas y soluciones para la ciudad. Por último y no menos importante, Landry propone instigar un debate crítico multinivel entre stakeholders para influir en las políticas públicas, las estrategias y las acciones que se realizan en las ciudades.

En suma, la propuesta de Landry y Bianchini se basaba en desarrollar y potenciar los criterios artísticos, culturales y sociales de la vida de las ciudades, empero, las lecciones y las hipótesis que se desarrollaron aquí adquirieron una importancia tal que llevó a Landry a solidificar estos conceptos y metodologías en una teoría más sustentada que pudiera probarse y medirse en el resto de las ciudades. Así, la experiencia de Landry y el paso por este equipo de investigadores y hacedores multidisciplinarios lo llevaron a acuñar el término de ciudad creativa, que ahora se instaura como un referente internacional para mediciones y aproximaciones a una manera muy particular de entender la convergencia urbana dentro de su entramado social y económico basado en un motor de cambio creativo.

En la actualidad el concepto de ciudad creativa se ha instaurado como un movimiento internacional adoptado por muchas ciudades que plantean hacer visibles formas de vivir alternativas de un sistema económico instaurado. Celebrando el compartir de prácticas funcionales sociales y metodologías entre las urbes que viven cotidianamente situaciones similares.

Como espacio de diálogo, especulación y experimentación, el Laboratorio para la Ciudad entiende la Ciudad Creativa como aquella urbe que identifica, atrae, mantiene y nutre el talento ciudadano por su capacidad de movilizar ideas y organizaciones creativas. Una ciudad creativa es aquella que está en diálogo con diversas manifestaciones de los grupos que la conforman, no aquella saturada de intervenciones ni expresiones artísticas generalmente dominadas por un discurso hegemónico. Se trata de una ciudad que mantiene apertura a las expresiones a través del arte y de los diferentes lenguajes que emanan de ella, busca que sus espacios puedan ser habitados por todos y por ello se asume en constante construcción, reinventándose una y otra vez.

Tratándose de la Ciudad de México, la Ciudad Creativa puede hacer de la diversidad cultural un recurso que genere desarrollo económico sustentable e integral aprovechando el ingenio del ciudadano común y encontrando nuevas formas de entender y hacer ciudad.

En el año 2004, casi una década después de que Landry escribiera su manifiesto de la ciudad creativa, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) fundó la Red de Ciudades Creativas (UCCN) para promover la cooperación entre las ciudades que han identificado la creatividad como un factor estratégico para el desarrollo urbano.

Actualmente, la red tiene 116 ciudades que trabajan con un mismo objetivo: posicionar la creatividad y las industrias culturales en el corazón de sus planes de desarrollo locales. La red tiene como escala de acción y objeto de estudio puntual a las ciudades porque es sobre todo a nivel local que la cultura y la creatividad son practicadas diariamente y estas herramientas o estrategias tienen que ver con resolver condiciones locales y particulares, no asuntos sistémicos de amplio espectro como puede ser una región o país.

La UCCN de la UNESCO busca estimular las industrias creativas y culturales, apoyar la creación, promover la participación ciudadana con nuevas aproximaciones a la esfera pública y cooperar intrínsecamente con los sectores privados y civiles con el fin de crear un modelo de desarrollo sustentable acorde a las necesidades de la población local.

El trabajo colaborativo, además de que se ha hecho natural, se ha convertido en una forma necesaria para comprender nuevas formas de sustentabilidad entre actores que antes no entablaban conexión. A través del acceso directo a nuevas maneras de insertar el trabajo creativo en una economía de mercado que busca generar siempre un valor agregado (que en el caso de la creatividad es un valor muchas veces intangible), se han generado propuestas para visibilizar el valor de manera alterna a los indicadores económicos usuales. La Ciudad de México, a través del trabajo independiente del sector público, ha trazado conexiones internacionales hasta el punto de convertirla en el lugar necesario para presentar, comunicar y promocionar los contenidos que desarrollan creativos de otros países. Por esta razón, es sumamente importante que a través de una red institucional que tiene acceso a recursos y, sobre todo, a una voluntad política, mantengamos la conversación abierta.

El futuro de una Ciudad Creativa es generar condiciones y territorios de manera ética y responsable con quienes la conforman. A través de procesos participativos y del reconocimiento de que aún no existe un marco conceptual adecuado para mostrar la relevancia de las actividades creativas —aun cuando ya está siendo fraseado en el marco legal—, podemos plantear un terreno fértil para impulsar que los habitantes de la Ciudad de México piensen, diseñen y ejecuten nuevas posibilidades. De esta forma, la cultura creativa puede ser insertada con mayor claridad en un marco normativo, y practicada en los procesos —políticos, económicos, sociales, culturales, urbanos y laborales— de la ciudad través de la colaboración y el diálogo de diversas formas de hacer ciudad.

Desafío
  • Acotar la conversación hacia las formas y metodologías precisas para insertar a los creativos en la construcción de las ciudades.
  • Lograr contextualizar experiencias y acciones de acuerdo a los intereses particulares de la Ciudad Creativa.
  • Determinar las líneas de acción que permitan insertar las conclusiones puntuales en la agenda política.
  • Formular una metodología de trabajo que pueda replicarse con el resto de la Red para que, entre todos, se puedan aterrizar temas que no se discutieron en esta ocasión pero que puedan hacerse posteriormente.
  • Esquematizar un ideal de organigrama donde exista un órgano que sea voz de la creatividad inserto en la administración pública.
Propuesta

Exploraciones para una Megalópolis Nº 07: Ciudad Creativa, buscó abrir la conversación para indagar sobre estas interrogantes. Se trata de un encuentro en donde actores clave y líderes de opinión expusieron brevemente sus ideas, proyectos, experiencias y visiones frente a temas de actualidad y de interés urbano. En su séptima edición, “Exploraciones para una Megalópolis: Ciudad Creativa” reconoce la importancia de la creatividad en las ciudades a través de un foro de discusión y reflexión que permita compartir experiencias nacionales e internacionales que han detonado el capital creativo para el futuro urbano.

Ponentes

  • Sertaç Ersayin (Estambul, TUR

Presidente de la asociación de diseñadores industriales de Turquía. Representante de Estambul, Ciudad de Diseño UNESCO. Fundador de Re/form/ist, compañía para estrategias de desarrollo y diseño.

  • Carlos Gutierrez (Guadalajara, MEX)

Diseñador especializado en animación gráfica. Actual CEO de Ciudad Creativa Digital, Guadalajara. Ha sido Vicepresidente de Medios Interactivos CANIETI y Presidente de AMPAEM.

  • Luis A. Uribegan (Detroit, EEUU)

Arquitecto y CEO del despacho Design Think Tank cuyo objetivo es buscar soluciones tecnológicas e innovadoras para los procesos de la industria de la construcción.

  • Anya Sirota (Detroit, EEUU)

Arquitecta y profesora de arquitectura. Al frente del estudio Akasaki, estudia la intersección entre arquitectura y diseño urbano. Sus obras se han presentado en el Museo Vitra Design, la Bienal de Diseño de Saint-Etienne y el Chicago Cultural Center.

  • Mario Ballesteros (CDMX, MEX)

Curador, editor, investigador y crítico de diseño. Ha sido director editorial de la versión mexicana de la revista de diseño Domus. Actualmente, es director y curador de Archivo Diseño y Arquitectura.

  • Claudia Garduño (CDMX, MEX)

Diseñadora industrial e investigadora en diseño. Fundadora y gestora del proyecto Aalto LAB México. Actualmente, se desempeña como directora de investigación de Design Your Action A.C.

  • Catherine Lareau (Montreal, CA)

Comisionada de Desarrollo Económico del Sector Cultural y Creativo de Montréal. Trabaja para facilitar y potenciar la integración de las empresas creativas en el contexto urbano.

  • Luis Gonzalez Arenal (Puebla, MX)

Arquitecto y urbanista. Comisionado de Innovación y Diseño en el gobierno de Puebla, experto en las áreas de creatividad y diseño en la UNESCO.

  • Nicolás Rebolledo (Santiago, CHI)

Profesor de Royal College of Art, Londres. Asesor de Policy Lab UK. Diseñador de servicios y estrategias. Fundador de Diseño Público, agencia responsable del diseño y estrategia de innovación del Laboratorio de Gobierno de Chile.

Resultados
  • 9 ponentes
  • 300 asistentes
Aprendizajes
  • Es muy complejo reflejar los temas importantes de una agenda ciudadana. Lo valioso de encuentros como Exploraciones para una Megalópolis es que se brinda un espacio para reconocer aquello que ha cambiado y lo que no en los últimos años. Recapitular es una forma de partir de un andamiaje para continuar construyendo y quizás replantear y redireccionar. Un encuentro es una forma de empezar o darle continuidad a temas que tienen que plantearse en el diálogo.
  • La UNESCO tiene planteamientos específicos que determinan sus líneas de acción así como sus expectativas. Es un área de oportunidad ya que hacen un importante cabildeo con otros actores internacionales y refuerzan las alianzas con otras ciudades para fortalecer los objetivos al interior. No obstante, hizo falta poner sobre la mesa la redefinición de la creatividad y explorar las características específicas, teniendo en cuenta la labor casi imposible que esto resulta porque la sociedad lo tiene internalizado de una forma muy específica.
  • Las ponencias abordaron temas que van desde tecnología e innovación, hasta sociedad, cultura y gobierno. Hubo propuestas paradigmáticas que están empujando el valor del trabajo con comunidades locales para, desde ahí, poder hablar de la creatividad y el arte como una oportunidad para imaginar y expresar la actividad cultural de una ciudad y conectar a las personas a través de sus historias.
  • Claudia Garduño compartió un proyecto de Aalto LAB México con una comunidad del ejido 20 de Noviembre en Campeche, el cual enfoca la creatividad y diseño en el desarrollo comunitario de un mecanismo para mejorar las condiciones de salud a través del acceso a centros de salud. Este proyecto, desde su nacimiento, ha buscado impulsar el diseño como una vía hacia la libertad en el sentido de que reconocer lo que para cada comunidad conforma su identidad, es poder plasmar una vía de desarrollo partiendo de ella.
  • Se habló de la importancia de involucrar al diseño en los planes de gobierno. No sólo como comúnmente se piensa como una imagen hacia el exterior, sino como una forma de vincular a los servidores públicos a recursos y metodologías que refresquen su práctica. Esto nutrió la reflexión de que la capacidad transformadora del diseño y su función de generar una gama de posibles soluciones, contribuye a crear un entorno de actores capaces de colaborar de manera transversal y abordar de fondo problemáticas públicas.