In/fracción

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Provocación

¿Qué implicaciones tendría en materia de gobierno abierto y transparencia que la ciudadanía pueda saber si un agente de tránsito está facultado para infraccionar y si la infracción impuesta corresponde con lo establecido en el reglamento de tránsito?

Propuesta

El asunto de las infracciones vehiculares en la Ciudad de México ha sido uno complejo. Dada la cantidad de vehículos que circulan en esta ciudad (2,118,096 según el Diagnóstico de la movilidad de las personas en la Ciudad de México publicado por el Fideicomiso para el Mejoramiento de las Vías de Comunicación del Distrito Federal) y lo poco informados que se encuentran los conductores del Reglamento de Tránsito Metropolitano. Aunado a esto existe un alto grado de corrupción al interior de la policía de tránsito de la ciudad quienes hacen uso inadecuado de la situación de desinformación previamente mencionada. La página de venta de automóviles Autocosmos publicó el 27 de junio de 2013 que las infracciones más comunes en la Ciudad de México son:

  1. No respetar los límites de velocidad, tanto en ciudad como en carreteras federales.
  2. Conducir bajo la influencia del alcohol y en ocasiones no existe la figura del conductor asignado.
  3.  Manejar en contraflujo.
  4. Estacionarse en doble fila, frente a alguna entrada, zona peatonal o lugares reservados para personas con discapacidad.
  5. Conducir sin tarjeta de circulación.

Cada una de estas infracciones tiene una penalidad distinta, pero ésta normalmente es desconocida por la persona que la comete. Una práctica generalizada en la ciudad es el uso de “mordidas”, es decir dar dinero al agente de tránsito de manera ilegal para evadir la penalización adecuada. Las “mordidas” son perjudiciales para todos: acrecienta la corrupción imperante, se debilita el uso adecuado de las vías, se pierden fondos que podrían ser utilizados para una mejora infraestructural y promueve la desinformación. Esta práctica ha sido fomentada tanto por los agentes de tránsito como por los conductores. Con este panorama en la mira el grupo de programadores cívicos CityDevs, participantes ganadores de la segunda edición del festival de datos para la Ciudad de México: HackCDMX, desarrollaron la aplicación cívica IN/FRACCIÓN.

IN/FRACCIÓN es una herramienta que permite al ciudadano saber si el agente de tránsito está facultado para infraccionar y si la infracción impuesta corresponde con lo establecido en el reglamento de tránsito. La propuesta tiene dos componentes: una aplicación para iOS y Android y una plataforma web. La aplicación permite hacer la consulta de las facultades del policía para infraccionar insertando su número de placa o nombre, así como verificar el proceso de infracción de acuerdo con el Artículo 39 del Reglamento de Tránsito Metropolitano, el cual señala que un agente debe seguir una serie de pasos para poner una sanción:

Artículo 39.– Cuando los conductores de vehículos cometan una infracción a lo dispuesto por este Reglamento y demás disposiciones aplicables, los agentes procederán de la manera siguiente: I. Indicarán al conductor que detenga la marcha de su vehículo; II. Se identificarán con su nombre y número de placa; III. Señalarán al conductor la infracción que cometió y le mostrarán el artículo del Reglamento que lo fundamenta, así como la sanción que proceda por la infracción […].

La aplicación realiza seis preguntas que el usuario responde, las cuales sirven para evaluar qué tipo de prácticas se siguen habitualmente en la zona, o en qué parte de la ciudad hay más corrupción por parte de los uniformados. Además de estas atribuciones, la aplicación permite evaluar el desempeño del agente para poder así tener una evaluación en tiempo real de los agentes e impulsar a aquellos que hagan bien su trabajo. La plataforma web, por su parte, muestra los datos generados por las consultas del ciudadano.

Resultados

Para desarrollar IN/FRACCIÓN, Citydevs trabajó con la base de datos de accidentes viales alojada en el Laboratorio de Datos y creó dos bases nuevas: la de policías facultados para infraccionar de acuerdo a la Gaceta Oficial del Distrito Federal publicada en febrero de 2011 y una base de datos de infracciones y sanciones a partir de un archivo PDF.

Aprendizajes
  • Una ciudadanía informada es una ciudadanía activa. De acuerdo con Sandra Barrón, diseñadora de CityDevs, el beneficio de esta aplicación es “empoderar al ciudadano”, ya que brinda una forma sencilla de transparentar el proceso de infracción y disminuir la corrupción, a la vez que genera datos útiles para entidades de gobierno como la Secretaría de Seguridad Pública, es decir, genera un círculo virtuoso de información. Todos los miembros de este equipo argumentaron que buscaron hacer una aplicación cívica que impactará directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos.
  • IN/FRACCIÓN será adoptada por la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México gracias a su aproximación y utilidad. Esta aplicación generó una demanda sustentada de información que fue acogida por la entidad de gobierno la que liberó los datos para la instauración de esta aplicación cívica.
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