Laboratorio de Datos

Replicabilidad Alta
Estatus Finalizado
Actualizaciones del experimento
Provocación

Dada la escala de la ciudad y las condiciones base dispares de recursos, capacidades y calidad de información en las dependencias de gobierno, ¿cuáles serán los principales retos para que el Gobierno de la CDMX adopte políticas transversales de datos abiertos?, ¿cuáles los beneficios de contar con un repositorio único de datos abiertos en la CDMX?, ¿existirá una demanda ciudadana y una adopción por parte de las diferentes instancias de gobierno?

Historia

A finales de la década de 1960 se publicó en Estados Unidos la Ley por la Libertad de la Información, que fue uno de los primeros pasos legales hacia la transparencia mundial. En 2002 se aprobó en México la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, que marcó un parteaguas en la discusión nacional sobre el acceso de los ciudadanos a la información pública.

Existen antecedentes internacionales sobre las características y principios que deben cumplir los datos abiertos. Específicamente, la agenda de datos de la CDMX se ha guiado por los precedentes establecidos por la Free Software Foundation, así como la Open Knowledge Foundation. Más allá de la conversación alrededor de los datos, el paradigma de gobierno abierto ha alcanzado grandes hitos a raíz de la iniciativa Alianza por el Gobierno Abierto.

En esta Alianza, más de 70 países y alrededor de 15 gobiernos subnacionales han hecho compromisos específicos para promover la transparencia, empoderar a la ciudadanía, combatir la corrupción y promover la adopción de nuevas tecnologías en el sector público. Bajo esta iniciativa, se ha promovido la noción de gobierno abierto como un modelo de gobernanza basado en la apertura de datos y la transparencia proactiva, entre otros componentes.

A nivel nacional, la conversación sobre la estandarización de datos gubernamentales para su publicación en formatos abiertos es relativamente reciente. El Laboratorio de la Ciudad fue pionero en fomentar esta conversación al interior de gobierno, y desde las primeras exploraciones hechas en 2012, se comenzó a esbozar la agenda de apertura de información gubernamental en formatos estructurados y legibles por sistemas.

En febrero de 2015 se publicó el Decreto para la Regulación en Materia de Datos que tiene como objetivo que los datos públicos federales se publiquen en formatos de fácil acceso a través de la plataforma datos.gob.mx. Sin embargo, fue la Ley Ciudad Abierta la que estableció un importante precedente al ser el primer ordenamiento legislativo que establece principios y formatos para los datos abiertos gubernamentales, así como el procedimiento para su apertura y maduración.

Desafío

Si bien a nivel internacional existían importantes precedentes y buenas prácticas alrededor de la apertura de la información gubernamental, el establecimiento de estos formatos y mecanismos en las dependencias de la CDMX presentó un reto particular. Partiendo de una conversación inexistente, la promoción de la publicación de la información como datos abiertos tuvo retos tanto culturales –en la percepción que los funcionarios en posesión legal de la información tenían de la apertura– como institucionales (facultades legales y permisos necesarios para difundir la información) y estructurales (falta de infraestructura tecnológica para soportar la apertura).

La Oficialía Mayor, a través de la Dirección General para la Gobernabilidad de las Tecnologías de la Información es quien cuenta con las atribuciones de ley para establecer formatos estándares para todas las dependencias de gobierno, y dictar requisitos homologados que todas deben cumplir.

Sin embargo, como uno de los aprendizajes iniciales en la promoción de la apertura, el Laboratorio para la Ciudad optó por privilegiar un enfoque de ecosistemas y aprovechamiento de las bases de datos más preparadas para la apertura, en lugar de una política open by default, donde el gobierno simplemente abriera sus datos sin procurar comunidades. Es decir, ante un contexto adverso generado por barreras presupuestarias, burocráticas, y culturales, era necesario visibilizar los casos de éxito que eran producto de bases de datos abiertas.

En este sentido, haciendo uso de las facultades legales del Laboratorio para prototipar y demostrar la potencial implementación local de buenas prácticas internacionales, surge el Laboratorio de Datos como un primer intento por centralizar y homologar los datos abiertos gubernamentales de la CDMX, a innovar en temas de interoperabilidad gubernamental, y a promover el desarrollo económico en el sector de emprendimiento cívico a través de la accesibilidad de datos abiertos gubernamentales que sean significativos y útiles.

Teoría de cambio

Dado que no existe una política de apertura de datos, se desconoce si hay demanda de parte de públicos especializados. Tener una plataforma web que albergue de manera práctica, ordenada y accesible los datos abiertos gubernamentales facilita su uso de parte de la ciudadanía experta (académicos, desarrolladores, consultores etcétera), ayudando a que éstos generen valor público.

Al poder acceder a esta información pública sin necesidad de pasar por trámites burocráticos, se fomenta una cultura de transparencia, apertura al interior de gobierno y exigencia ciudadana por su derecho a la información adecuada y proactiva. Puede generar, simultáneamente, los cimientos para política pública basada en datos o evidencia, que hasta ahora no ha sido un pilar de los Gobiernos en México.

Propuesta

El Laboratorio de Datos fue diseñado como una plataforma web que tuvo por objetivo ser el prototipo de repositorio gubernamental dedicado a la exploración y la experimentación en torno a los datos abiertos, así como a la disposición efectiva de datos gubernamentales para la ciudadanía.

Las lecciones del Laboratorio de Datos en sus dos fases, fueron compartidas con la DGGTIC, quienes oficialmente tienen las atribuciones de coordinar esfuerzos de datos abiertos y quienes tienen a su cargo la plataforma oficial de datos abiertos del Gobierno CDMX.

Al iniciar esta exploración, al ser una conversación completamente nueva para el gobierno, nos encontramos que no existían los marcos jurídicos ni la coordinación interinstitucional, recursos o habilidades necesarias para la apertura de datos bajo estándares internacionales estrictos. Como no existían datos abiertos ni APIs desarrolladas con la info de gobierno, tampoco se conocía la demanda ni la utilidad de destinar recursos a una estrategia de apertura de datos.

A la par de que se generó un grupo interinstitucional para hablar de dichos temas y trabajar en marcos legales y coordinación administrativa, el Laboratorio para la Ciudad desarrolló un sitio web para los datos liberados voluntariamente por algunas dependencias del gobierno de la Ciudad de México.

El sitio es una adaptación de CKAN, software de gestión de código abierto para el almacenamiento y la distribución de datos abiertos, mediante el cual se pusieron a disposición pública los datos generados por distintas dependencias del gobierno de la Ciudad de México en temas como movilidad, seguridad pública, salud, ambiente, cultura, infraestructura urbana, economía, educación, justicia, peticiones de servicios y atención y denuncia ciudadana, entre otros.

De esta forma, el Laboratorio de Datos ayudó a entender los retos y necesidades para tener una estrategia de datos de gobierno, y fomentó la disponibilidad de los mismos al hacer que cumplan con estándares internacionales. También facilitó la interoperabilidad entre dependencias mediante el análisis y cruce de información, el soporte y asesoría, así como el desarrollo de aplicaciones.

A través del Laboratorio de Datos, el LabCDMX impulsó un proceso de apertura de datos que consta de distintos pasos: la normalización de información, la simplificación para la actualización e integración de nuevos datos, digitalización, limpieza de conjunto de datos y anonimización.

Todos los datos alojados pudieron ser descargados en formatos abiertos, es decir, formatos que no requerían de un software propietario para su consulta. Desde el Laboratorio, apoyados por la primera generación de Código CDMX, se creó un grupo de apoyo técnico para trabajar en colaboración con los equipos técnicos de las diferentes dependencias.

También, los aprendizajes del Laboratorio de Datos fungieron como insumos para la definición de criterios de apertura, estándares y formatos establecidos en la Ley para hacer de la Ciudad de México una Ciudad Abierta, y para alimentar la estrategia de Datos Abiertos CDMX que deberá ser desarrollada e implementada por la Oficialía Mayor, de acuerdo a las facultades que por ley le corresponden.

Resultados
  • 73 datasets que cumplen estándares de calidad de datos abiertos
  • 6 tutoriales para utilizar las datasets registradas
  • 8 APIs temáticas (movilidad, servicios generales, calidad del aire, georreferenciada)
  • 33 dependencias gubernamentales participantes
  • 30 mil 51 visitas al sitio web
  • 3 mil 56 visitas a los datasets
  • 9 mil 800 llamadas a las API
Aprendizajes
  • La evolución de los procesos de transparencia gubernamental está encaminada a que la información, además de hacerse pública, se hace reutilizable, accesible, analizable a través del establecimiento de formatos estructurados y abiertos. El estado de la información en cada dependencia es muy variable, no es generada ni resguardada con esta apertura en mente, y por ende necesita un fuerte trabajo técnico para poder contar con datos de calidad.
  • El reto más importante es lograr que toda la información abierta sea integral, que tenga sentido en un panorama más amplio. No es suficiente la apertura de conjuntos de datos aislados, si estos no cuentan con mecanismos para su actualización constante y verificación por parte de terceros, que garanticen su vigencia y utilidad.
  • Crear un interés y hábito por el consumo de información desde la ciudadanía implica que nos acostumbremos a que la información que necesitamos para tomar decisiones de nuestro día a día esté disponible “sobre demanda”.
  • Hay muchas personas dentro de gobierno que están interesados en innovar y crear nuevas herramientas para mejorar los servicios sin embargo por distintos factores no siempre es posible; tales como la falta de conocimiento, falta de recursos tecnológicos, falta de recursos humanos y falta de presupuesto asignado para proyectos de apertura de datos.
  • No existe un mapa con la información que se genera en las diferentes instancias del gobierno de la Ciudad de México, y la información valiosa es existente, pero que al está registrada en ninguna parte su accesibilidad es limitada.
  • Si bien el Laboratorio de Datos funcionó como prototipo, la labor de crear un repositorio único de datos abiertos, así como de homologar todos los criterios de apertura y formatos estándares de la información gubernamental es un reto que debe recaer en una dependencia con capacidad coordinadora con todas las demás oficinas del gobierno de la CDMX.
  • La apertura de datos sólo genera valor si existen comunidades dentro y fuera de gobierno que consuman dichos datos. La relevancia de estos datos se vuelve un factor importante a reflexionar al generar una estrategia de apertura.
  • Se comprueba que existe una demanda de datos, y que es posible inducir esta demanda a través de la oferta de datos para ecosistemas temáticos con la suficiente madurez para su utilización. Distintos ejemplos de esto son la utilización que hacen distintas compañías e iniciativas ciudadanas surgidas como resultado de CódigoCDMX o de HackCDMX, quienes al día de hoy hacen uso de las APIs emanadas del Laboratorio de Datos para el consumo de información gubernamental.
  • Al no tener atribuciones para llevar a cabo la implementación de una política única de apertura de datos, sino para la generación de buenas prácticas y prototipado de su implementación local, es importante que un facilitador como el Laboratorio desarrolle estrategias de entrega de prototipos, y de apropiación de los mismos por parte de las otras oficinas de Gobierno.
  • El rol del Laboratorio adquiere especial relevancia al ayudar a articular comunidades dentro y fuera de gobierno que utilicen datos y verifiquen su calidad y relevancia, así como generar casos de estudio que funcionen como ejemplo de lo que es posible.
Futuro
  • Crear un repositorio único de datos abiertos gubernamentales, a cargo de la Oficialía Mayor para poder coordinar la gobernabilidad de las distintas herramientas tecnológicas utilizadas por las dependencias, así como los formatos y estándares en los que difunden su información.
  • La organización de eventos y proyectos que tienen como eje central la explotación y utilización de datos abiertos, generan muy buenos incentivos para la consolidación de ecosistemas nacientes o dispersos. Tal fue el caso de los experimentos llevados a cabos desde el Laboratorio como Código CDMX, HackCDMX, o los Encuentros de Gobierno Abierto.
  • Ampliar el número de datasets y APIs temáticas.
  • Contar con un grupo de discusión que fomente una cultura de aprendizaje y diálogo respecto a la apertura de datos.
  • Convocar encuentros multidisciplinarios para crear nuevas formas de usar y reflexionar sobre el uso y disposición de datos abiertos.