Mapatón

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Provocación

Según el sondeo Imagina tu Ciudad, la movilidad en la Ciudad de México es uno de los principales retos que la ciudadanía tiene identificado en su imaginario colectivo, y en sus visiones para el futuro de la capital del país. Cada día alrededor de 30 mil microbuses, autobuses y vagonetas trasladan a más de 14 millones de usuarios en la Ciudad de México. Esta red de transporte concesionado es la más utilizada en la metrópoli, y representa el segundo gasto de los hogares.

A pesar de ello, los usuarios no cuentan con información precisa, completa y actualizada de las bases de origen-destino y recorridos que les permita elegir y mejorar sus opciones de transporte en o desde la ciudad. La falta de recursos para recolectar y sistematizar esta información representa un reto en donde se vuelve necesario generar alternativas colaborativas interdisciplinarias e interinstitucionales que permitan darle salida a esta necesidad.

Ante este contexto, ¿cómo podemos generar datos abiertos sobre el sistema de transporte público –formal e informal– de manera creativa y a través de la participación de los ciudadanos?

Historia

El segundo rubro más importante de gasto de los habitantes de la CDMX, es el de transporte (INEGI, 2015). Esta cifra adquiere una dimensión mayor cuando se traduce en los traslados en transporte público: el 65 % de los viajes de Zona Metropolitana del Valle de México se realiza a través del transporte público concesionado, que se compone de 29 mil unidades de transporte (autobuses, microbuses y vagonetas) concentradas en 97 rutas que realizan alrededor de 3 mil recorridos de ida y de regreso, realizando así 14 millones de viajes diarios. Sin embargo, hasta hace poco no existía información actualizada, digitalizada y abierta sobre este sistema.

Existe un amplio marco normativo que permite y exige la realización de esfuerzos encaminados a la mejora y monitoreo del sistema de transporte en la ciudad.

  • La Ley de Movilidad de la CDMX establece la obligación de crear un Sistema de Información y Seguimiento de Movilidad.
  • El Plan Integral de Movilidad 2013-2018, contempla la realización de “estudios que indiquen la forma de estructurar e integrar gradualmente el sistema de transporte público”.
  • La Ley para Hacer de la Ciudad de México una Ciudad Abierta, establece que la ciudadanía tiene el derecho de colaborar con las dependencias de gobierno en sus acciones y en el diseño de políticas públicas.

A nivel global existen diferentes esfuerzos encaminados a la generación de datos del transporte público, la mayoría de ellos con el objetivo en común de contar con información útil para la toma de decisiones estratégicas que inciden en la mejora del servicio y la experiencia del usuario.

Algunos ejemplos son “BusChecker” que inició en Reino Unido y que utiliza beacons -dispositivo móvil que, a través de bluetooth, emite señales a otros dispositivos sin necesidad de sincronizarse – para recabar información de los dispositivos dentro de una unidad de transporte. Otro ejemplo es el de “Enrutate”, en ciudades del Noroeste de México, que utiliza información de los GPS ya instalados en los camiones urbanos, para brindar información a los usuarios de las rutas y tiempos de llegada de la próxima unidad, a través de una app.

Estos son sólo algunos ejemplos y cada uno de ellos tiene su propio esquema de costos y formas de interactuar con el usuario y ninguna busca ser la única respuesta a la pregunta planteada. Cada ciudad tiene sus características y cada una tiene la obligación y el derecho de encontrar la respuesta a sus retos.

El subdirector en Centros de Transferencia Modal, Patricio Cervantes Conde, asistió al Segundo Encuentro de Gobierno Abierto de la Ciudad de México: Procesos de Cambio, el 17 de octubre de 2014. Inspirado por los aprendizajes de este encuentro, Cervantes Conde buscó a PIDES Innovación Social y al Laboratorio para la Ciudad, para expresar su interés en convertir la información existente sobre el transporte público concesionado en datos abiertos.

Esto dio pie a una reunión en diciembre de 2015 en la Azotea del Laboratorio para la Ciudad, a la que asistieron Marina González, Diego Cuesy, Daniel Tello, Patricio Cervantes y Montserrat Baez. El equipo de Cetram trajo consigo una serie de USB con documentos —tablas en pdf y en excel— donde se mostraba información sobre el origen, destino, ramal y derrotero de unidades de transporte público concesionado. A partir de esta reunión se decidió convocar a otras organizaciones de la sociedad civil, iniciativa privada y a la Secretaría de Movilidad para contagiar el interés en tener datos abiertos sobre el sistema y desarrollar un proceso en conjunto para lograrlo.

Desafío

El transporte público más usado en la ciudad es el concesionado, es decir, los autobuses, microbuses y vagonetas, a través de los cuáles se hacen 14 millones de viajes diariamente. Hasta antes de 2016, la información sobre estos transportes se encontraba sin estructura y dividida en múltiples formatos que dificultaban su procesamiento automático o análisis informático.

Además, esta información está posesión de distintos actores, no necesariamente gubernamentales, como los enlaces de los CETRAM y los presidentes de concesiones de transporte. A partir del interés expreso de servidores públicos y representantes de la sociedad civil organizada interesada en temas de movilidad e innovación, se presentó la oportunidad de iniciar un proceso cuyo resultado fuera la publicación inédita de datos abiertos de éste tipo de transporte.

La ciudad experimentó una expansión importante de su territorio desde los años 50 y la tasa de crecimiento territorial superó también la poblacional, sobre todo desde los años 80, cuando la ciudad perdió también densidad. La ciudad ocupaba sólo aproximadamente 250 kilómetros cuadrados en 1950 y hoy se expande sobre casi 8 mil kilómetros cuadrados, lo que ha derivado también en mayores demandas de transporte y tiempos de traslado más largos.

Hoy, el 27 por ciento de los viajes la Zona Metropolitana del Valle de México para ir de la casa al trabajo son de entre una y dos horas y el 5 por ciento de más de dos horas. De los 15.5 millones de viajes que se realizan en la ZMVM, tres cada cuatro se realizan en colectivos (microbús o combi) o el 71% del total. En los límites de la Ciudad de México, 67.8 por ciento de los viajes se lleva a cabo en colectivos (Encuesta Origen Destino INEGI, 2017). Cabe mencionar que sobretodo en el periodo de los años 80 a los 90s hay un crecimiento importante en la participación de los viajes en colectivo del total en la ciudad (Véase Priscilla Connolly, Mexico City: Our Common Future? p. 72).

No contar con información ni una visualización espacial de los recorridos del principal modo de transporte de la ciudad constituye un hueco importante que inhibe también la mejor toma de decisiones tanto por ciudadanos como hacedores de política pública. Trazar estos recorridos de una manera tradicional implica un desgaste de recursos importante, por ello se vuelve necesario ingeniar una alternativa que permita darle salida a esta necesidad de información. Siendo necesario un planteamiento colaborativo en donde se aproveche el talento y creatividad del ciudadano en los procesos públicos.

Teoría de cambio

Si se incluye a la ciudadanía por medio de un proceso lúdico de crowdsourcing, se abre el espacio de incidencia y colaboración ciudadano-gobierno al tiempo que se genera conocimiento útil, logrando aprovechar los preceptos de una ciudad abierta.
Si gobierno y sociedad civil se reúnen a pensar y diseñar metodologías, herramientas y procesos para enfrentar este desafío de la ciudad, esto puede derivar en soluciones y abordajes más potentes que si esto se hiciera de manera aislada y no colaborativamente.

Si se desarrolla, prototipa e implementa una herramienta colaborativa y lúdica para mapear las rutas de transporte de la ciudad, se podría lograr hacer frente al desafío de contar con datos y un mapa a través de la participación ciudadana, la colaboración y el juego.

Esto representaría un abordaje de mayor valor público e inclusive económico frente a por ejemplo si genera a través de una consultora. Si se generan los datos y las visualización de las rutas con ciudadanos, esto derivará también una mayor sensación de adopción de la solución.

Si se incorpora un componente lúdico y de gamification esto también hará más atractiva la participación. Si se se tienen premios como parte de esta dimensión de juego, también incentivará la participación. Si además se crean mecanismos que generan mayores posibilidades de ganar al crear equipos, esto catalizará también la colaboración entre personas y grupos.

Si se invita a ciudadanos a generar este mapa colectivamente, generará también valor adicional que si lo hiciera otro actor como una consultora ya que este abordaje detonara también la movilización de personas en distintos territorios de la ciudad, que se aproximen a sitios que no irían en la ausencia de este ejercicio. Lo anterior podrá generar nuevos vínculos de la personas con su ciudad y sus territorios.

Si se logran generar los datos y el mapa de las rutas, se ejemplificará cómo enfrentar grandes desafíos de la ciudad a través del crowdsoursing y la gamificación. Si esto se alcanza, esto también puede verterse y articularse en forma de recomendaciones de política pública que puedan guiar como enfrentar retos y capitalizar oportunidades en la ciudad con este enfoque, metodologías participativas y colaborativas.

Si se muestra la generación de valor de este abordaje y se cuenta, está podrá inspirar a otras ciudades y comunidades, los principios detrás del ejercicio se replicarán y escalarán tanto en México como en otros lugares alrededor del mundo.

Propuesta

  • Abrir espacios de colaboración: En una ciudad abierta, la solución a la falta de información actualizada y digitalizada del transporte público se diseña de forma colaborativa, entre quien tiene la atribución legal y quienes son expertos en temas asociados al problema. Antes de pensar en la solución, hay que pensar en una mesa colaborativa, es decir, el equipo intersectorial ideal para diseñar, legitimar, implementar y evaluar la solución.
  • Abrir espacios de participación: En una ciudad abierta, ninguna decisión de los ciudadanos se toma sin insumos de los ciudadanos. Los usuarios del transporte público concesionado tienen conocimiento tácito valioso para generar información actualizada y digitalizada del sistema. Por ende, la solución que se dé al problema debe diseñarse a partir de los conocimientos, motivaciones y capacidades de los usuarios del transporte.
  • Abrir los datos: En una ciudad abierta, la información sirve para generar valor público. Por ello, los datos producidos por Mapatón deben ser abiertos, accesibles, sin ningún costo o impedimento, y útiles para nutrir la política de movilidad en la ciudad. La estrategia utilizada para lograrlo fue diseñar una herramienta que permitiera aplicar elementos lúdicos al ejercicio de mapeo colectivo en donde se estableció la dinámica de juego con reglas establecidas y recompensas que permitió motivar a los ciudadanos a participar sin generar los costos -en términos económicos y de tiempo- que implicaría hacerlo de la manera tradicional.

Mapatón tiene su origen en el 2do Encuentro de Gobierno Abierto organizado por el Laboratorio para la Ciudad, en el cual Patricio Cervantes encontró la inspiración de buscar al Laboratorio y a PIDES Innovación social con la intención de transformar la información del transporte público concesionado en datos abiertos.

Este encuentro llevó a lo que sería el primer maratón de mapeo colectivo de rutas de transporte público de la Ciudad de México, el cual se desarrolló en tres etapas: 1) Mesa colaborativa y diseño del experimento, 2) Iteración e implementación, 3) Cierre de experimento.

Mesa Colaborativa y diseño del experimento:

El primer paso después del acercamiento con Patricio Cervantes y con el equipo de Cetram para definir la problemática, fue abrir la conversación a través del Diálogo “Mapeando las Rutas del Transporte Público de los Cetram” en febrero de 2015, como parte la serie de “Diálogos por una Ciudad Abierta”, iniciativa de PIDES innovación social y el Laboratorio para la Ciudad, la pregunta central del encuentro fue ¿Cómo mapeamos las rutas de transporte público de los Cetram?

El diálogo cumplió su cometido, ya no era solo abrir la conversación, sino despertar el interés en diferentes actores y definir pasos específicos a seguir para lograr el objetivo en común. Fue así como se conformó la mesa colaborativa, integrada por alrededor de 11 organizaciones.

Una de las actividades que realizó la mesa, fue visitar los Cetram, en donde se encontraron con la opción de utilizar Flocktracker, aplicación desarrollada por Urban y utilizado en Dhaka para el mapeo de rutas de transporte público. Hasta ese punto el objetivo estaba cada vez más claro, mapeo de rutas de transporte público, utilizando tecnología y la participación ciudadana.

Iteración e implementación:

Parte fundamental del desarrollo del experimento, fue el principio de iteración, entendiéndose este como un acto consciente, evaluado y medido de repetición de un proceso con el objetivo de optimizar ese mismo proceso incorporando aprendizajes. Es decir, aprender a partir de la prueba y error es necesario para diseñar una solución adecuada. Este proceso de iteración, estuvo comprendido por cuatro pruebas pilotos de la aplicación, las cuales sirvieron para llegar a conclusiones, entre las que sobresalen:

  • Que la aplicación de Flocktracker no era la óptima para llevar a cabo este experimento y que era necesario desarrollar un algoritmo que permitiera la recolección de datos con los recursos con los que se contaban.
  • Que el uso del juego como medio para incentivar la participación, no solo era efectivo, sino que además detonaba la creatividad de los jugadores para el diseño de estrategias.
  • Que uno de los retos que enfrentaría el experimento, es el requisito de utilizar un teléfono inteligente con cierta calidad de gps para evitar errores en los trazos de rutas.
  • Que el perfil adecuado de los participantes, debía ser el de estudiantes universitarios.
  • Que los premios monetarios, no eran necesariamente la mejor recompensa, sino otro tipo de incentivos como pasajes de metro, descuentos en librerías, reconocimiento público, etc.

En estas pruebas participaron los miembros de la mesa colaborativa, voluntarios de preparatoria y universidades, enlaces y supervisores de los Cetram. Cada retroalimentación obtenida en las pruebas pilotos fue aprovechada para mejorar la aplicación y el experimento en sí.

Posterior al pilotaje, se empezó a diseñar la convocatoria para abrir el juego, así, el 17 de enero de 2016, se lanzó este maratón de mapeo de dos semanas, que tenía como objetivo generar datos de transporte público para la ciudad. La invitación era para descargar la app, hacer equipos y mapear rutas, ganando con ello puntos que al final se convertirían en premios para los participantes con más trayectos trazadas.

Cierre de experimento:

Al cierre de Mapatón los números fueron alentadores, en todo el proceso del juego se registraron +3,600 usuarios y 690 equipos. Se mapearon 2,746 recorridos válidos. Para llegar a estas cifras finales, se tuvo la colaboración de Cívico y de Ecobici, quienes abrieron incluyeron su propio sistema de incentivos para lograr una mayor participación en la recta final del concurso.

Del 24 al 26 de febrero de 2016, se llevó a cabo la validación de datos, con tres objetivos principales: 1) Validar recorridos para el cálculo de puntos ganados por los participantes; 2) Selección de recorridos candidatos a formato GTFS; 3) Homologación de bases; 4) Selección de recorridos, en el caso de que un mismo trayecto tuviera más de un mapeo.

El 4 de marzo, se llevó a cabo, en la azotea del laboratorio, un encuentro con mapeadores que sirvió también como evento de clausura del experimento. En el evento estuvo presente el Jefe de Gobierno y algunos secretarios de gobierno involucrados en la temática. La idea en torno al evento fue la premiación a los mapeadores, agradecimiento y recabar retroalimentación de los participantes.

Por último, en lo que a la implementación respecta, de agosto a diciembre 2016, el Centro Mario Molina, realizó una limpieza de datos con el objetivo de aprovecharlos para su análisis de oferta y demanda de transporte en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México. A partir de diciembre 2017, los datos han estado disponibles en el laboratorio de datos.

Resultados
  • 11 meses de trabajo colaborativo
  • 4 pruebas piloto
  • Convocatoria de 10 días
  • + 3,600 usuarios descargaron la app
  • 690 equipos formados
  • 4,110 recorridos mapeados (2,746 válidos)
  • +10,000 consultas a la información de recorrido
Aprendizajes
  • Mapatón CDMX fue el primer ejercicio masivo de crowdsourcing ciudadano de datos en México, y el primer ejercicio de su tipo en usar estrategias de ludificación. Esto ha tenido impacto en la concepción que desde el Laboratorio se ha impulsado sobre la participación ciudadana, en que las personas, a partir de compartir una acción voluntaria de su vida cotidiana, pueden generar conocimiento útil para el diseño de políticas públicas.
  • El experimento demostró que la confianza y colaboración entre ciudadanía y gobierno es más factible cuando se determina un marco común para esta cocreación de valor público: tener un objetivo compartido específico, medible y alcanzable para solucionar un problema complejo, promover la apertura del gobierno y abrir espacios de incidencia para la ciudadanía.

Existen particularidades en la Ciudad de México que facilitaron la implementación de Mapatón CDMX:

  • Existe un mandato legal para crear un sistema de información integral de movilidad local.
  • Existe una demanda de datos de transporte público por parte de universidades con carreras relacionadas a la planeación urbana y gestión del transporte, organizaciones de la sociedad civil en materia de desarrollo urbano y movilidad, y empresas de consultoría en movilidad.
  • La escala del sistema de transporte público concesionado fue el factor decisivo para que se incorporara la ludificación como componente de la generación participativa de datos.
  • La brecha digital en la Ciudad de México es la más angosta en todas las entidades federativas del país, dado que el 73% de la población tiene acceso a internet (Inegi, 2013).
Futuro

Los propósitos de Mapatón se cumplieron. Mapatón ha incentivado, a partir de su experiencia y metodología, el desarrollo de soluciones a problemáticas urbanas a partir de estrategias de ciudad abierta. A partir de la experiencia, el Laboratorio para la Ciudad ha diseñado una metodología como marco de referencia para proyectos posteriores de ciudad abierta, misma que será promovida dentro de la administración pública en el marco de la implementación del modelo de madurez señalado en la Ley Ciudad Abierta.

El proyecto logró sentar las bases para articular un ecosistema colaborativo alrededor del transporte público concesionado. A futuro, resulta importante una mayor capacitación a los participantes de estos ejercicios a fin de asegurar la asertividad de los resultados siguiendo los principios de ciudad abierta.

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