Actividad

Recorridos Ciudad Peatón

Replicabilidad Muy alta
Estatus Finalizado
Actualizaciones del experimento
Provocación

En los últimos diez años las calles y los espacios públicos de la Ciudad de México se han transformado. De 2008 a 2018 se han construido siete líneas de Metrobús, 170 kilómetros de infraestructura ciclista; asimismo, se han peatonalizado varias calles como Madero, Regina y 16 de Septiembre, y se han recuperado varios espacios públicos como el Parque Bicentenario, la Alameda Central, la Plaza Tlaxcoaque, la Plaza de las Cibeles, el Jardín Pushkin, entre otros.

Estos proyectos son una gran oportunidad para comunicarle a la ciudadanía el valor público que generar. Ya sea caminando o en bicicleta, ¿cómo podemos explorar la Ciudad de México analizando las políticas públicas innovadoras de movilidad y espacio público?, ¿cómo abordamos la pedagogía urbana de manera lúdica?

Historia

Un elemento clave de las comunidades habitables es propiciar espacios seguros y convenientes para que las personas anden en bicicleta y caminen como parte de sus actividades diarias. Actualmente, la peatonalización constituye una acción de desarrollo urbano ampliamente documentada y cuyo papel potencial ha sido discutido en la literatura internacional (Jan Gehl, 2011; Kobe Boussauw, 2016; Imre Keseru et al, 2016) como un gran generador de cambios en las ciudades.

En Londres, Nueva York, Suecia y Dinamarca, por mencionar algunos centros urbanos que han priorizado la peatonalización de sus espacios, el enaltecimiento de peatones y ciclistas ha traído una serie de efectos positivos con respecto a las elecciones de movilidad motorizadas, promoviendo con ello modos de vida sustentables en vialidades y espacios públicos, así como la transformación de las ciudades a partir de transportes no contaminantes (en la CDMX es claro el efecto que ha traído la Ecobici) y la mejora de los servicios de transporte público.

En décadas recientes, la peatonalización ha jugado un papel importante en los debates y proyectos relacionados con el desarrollo urbano en países de Europa. La justificación de muchos de estos planes ha sido la inclusión del peatón como actor principal en el espacio público (Feriel, 2013). A pesar de esto, los esfuerzos han resultado insuficientes a nivel mundial: en diversos países europeos, al menos un cuarto de los viajes urbanos se realizan a pie o en bicicleta; en algunos países como Dinamarca y Países Bajos, dan cuenta de una tasa de viajes no motorizados de más del 40 por ciento.

En Estados Unidos, la tendencia es dramática. Los recorridos a pie y en bicicleta al trabajo pasaron de 10.3 por ciento en 1960 a sólo 2.9 por ciento en 2000, de acuerdo con su Censo. Incluyendo todos los propósitos de viaje, la Encuesta Nacional de Transporte Personal estadounidense muestra que el porcentaje de los viajes hechos a pie y en bicicleta cayeron del 10.0% en 1977 a 6.3 por ciento en 1995.

Asimismo, este cambio de lógica ha tenido un impacto positivo en la accesibilidad de las ciudades al disminuir el tráfico vehicular y mejorar el desempeño del transporte público en áreas peatonales; de igual forma, ha derivado en un mejor intercambio entre los modos de viaje y la liberación de espacios antes dedicados a los automóviles, lo que permite una mejora en la sostenibilidad de las ciudades cada vez más densamente habitadas. En el caso de una megalópolis como la Ciudad de México esto debe ser tomado en cuenta como un llamado al cambio.

Desafío
  • A pesar del amplio conocimiento de los múltiples beneficios de caminar, sólo 1.6 por ciento de la población capitalina se desplaza en bicicleta y 67.4 por ciento realiza caminatas como una actividad diaria. Esto ha derivado en diversos problemas de salud como ser el segundo país con altas tasas de obesidad después de Estados Unidos y de movilidad, al no propiciar formas de traslado más activas. Aún falta alcanzar los niveles recomendados de actividad física y disminuir el parque vehicular.
  • Asimismo, priorizar la construcción de infraestructura para el automóvil ha motivado a miles de capitalinos a comprar y usar un coche.
  • Igualmente, existe una necesidad de cambiar la cultura de que un automóvil ofrece un status social superior al de tomar el transporte público, pedalear o incluso caminar.
Propuesta

Desde su creación en 2014, el área Ciudad Peatón del Laboratorio para la Ciudad inició una serie de recorridos a pie y en bicicleta para conocer la CDMX a partir de una perspectiva de políticas públicas de movilidad y espacio público. Inaugurado en febrero de 2014, en el marco del evento “Exploraciones para una Megalópolis: Ciudad Peatón”, el primer recorrido consistió en una caminata por cruces inseguros de la ciudad para analizarlos en compañía de los expertos invitados Jeff Speck y Alissa Walker.

Estas actividades continuaron siendo parte fundamental del área Ciudad Peatón para conectar a la ciudadanía con sus calles, entendidas como el espacio público por excelencia, en donde los ciudadanos se encuentran, hacen comunidad y se apoyan. En términos de derecho a la ciudad, conectarnos con nuestras calles es la base para mejorarlas y a la vez mejorarnos a nosotros mismos en este círculo virtuoso. Por dar unos ejemplos hemos organizado rodadas con el festival de cine Ambulante, hemos caminado el Centro Histórico con ciudadanos que asistieron al coloquio Poder Hacer.

Igualmente, tras la visita de la delegación de París (bajo el marco de la cooperación internacional entre París y CDMX), expertos en políticas peatonales y ciclistas recorrimos la ciudad para compartir experiencias. También caminamos los espacios públicos de la ciudad con los líderes de los laboratorios de innovación cívica de América Latina en el marco del encuentro Ciudad Posible.

Ya sea con fines informativos o con el objetivo de implementar una política pública, los recorridos de Ciudad Peatón buscaron cambiar un paradigma de ciudad, en donde los espacios públicos sean apropiados por la ciudadanía. Desde una banqueta hasta una plaza pública, los recorridos ayudaron a inspirar y proponer una visión más vivible de la ciudad.

Teoría de cambio
  • Si exploramos caminando o en bicicleta los proyectos de movilidad y espacio público de la Ciudad de México, podremos transmitir a la ciudadanía la importancia y el valor público de estas intervenciones.
  • Igualmente, si entendemos que el caminar o el pedalear influye en la percepción de nuestro entorno (ya que no hay mejor forma de analizar la ciudad que en campo), de este modo, los recorridos a pie y en bici nos abren la mente sobre los retos y oportunidades que la urbe enfrenta.
  • Caminar y pedalear, a diferencia de andar en vehículos motorizados, nos ayuda a tener una relación directa con la ciudad. Ninguna política en los espacios de la ciudad es posible sin un recorrido in situ.
  • Así los recorridos peatonales y rodadas ciclistas, permiten entender a través de la experiencia el grado de caminabilidad de una ciudad o que tan amigable es con los ciclistas. Esta es la importancia de enfrentarnos directamente con las calles y aprender sobre las buenas o malas prácticas y proponer todas las mejoras posibles en conjunto con la ciudadanía.
Resultados

A partir de la existencia de Ciudad Peatón se han realizado los siguientes recorridos:

  • Exploraciones para una Megalópolis Ciudad Peatón: caminata por cruces inseguros del centro de la Ciudad de México con los expertos internacionales Jeff Speck y Alissa Walker (30 personas aproximadamente).
  • Recorridos UIUI: Los recorridos de la Unidad para la Imaginación Urbana Intensiva (UIUI) son parte de un proyecto que busca acercar perspectivas alternas, informadas y creativas de la urbe a sus habitantes. Se realizaron tres expediciones diferentes; una para analizar los nodos de la Megalópolis a través de los Centros de Transferencia Modal (Cetrams); en otra ocasión se visitaron los proyectos del programa Mejoramiento Barrial de la Ciudad de México, y finalmente un recorrido de reinterpretación urbana por la colonia Guerrero para hacer conciencia de la importancia de las implicaciones ciudadanas de la zona.
  • Infraestructura ciclista con los gobiernos de Chile y Francia: recorrido en bicicleta, para visitar los diferentes proyectos de infraestructura ciclista desarrollados por el gobierno de la Ciudad de México desde 2010. Estos proyectos incluyeron la ciclovía Nuevo León, Chapultepec, Reforma y 20 de noviembre (16 asistentes).
  • Infraestructura ciclista con Sam Goater: recorrido para evaluar la infraestructura ciclista desde Polanco hasta la colonia Nápoles con el experto Sam Goater (15 asistentes aproximadamente).
  • Coloquio Poder Hacer: dos caminatas por el Centro de la Ciudad de México para analizar las polìticas innovadoras de movilidad y espacios público, además de dos rodadas para visitar el evento Parque(ando) en la calle de Medellín, de la colonia Roma (35 personas aproximadamente).
  • Rodada Ambulante La vida es sagrada: rodada ciclista del Ángel de la Independencia a la plaza Tlaxcoaque, en donde se proyectó el documental La vida es sagrada con la presencia de la protagonista Katherine Miranda (150 ciclistas en la rodada más 100 personas que llegaron directamente a ver el documental aproximadamente).
  • Rodada Ambulante Ovarian Psycos: rodada ciclista del parque Alameda Central al tótem canadiense del Bosque de Chapultepec, en donde se proyectó el documental Ovarian Psycos con la presencia de la protagonista “Joss the Boss” (100 ciclistas en la rodada más 100 personas que llegaron directamente a ver el documental aproximadamente).
  • Ciudad Posible: caminata desde la Estela de Luz hasta el Monumento a la Revolución, analizando políticas innovadoras de movilidad y seguridad vial con los líderes de los laboratorios de innovación cívica a nivel Latinoamérica (10 asistentes aproximadamente).
  • Delegación de París: caminata de la plaza Tlaxcoaque hasta el Monumento de la Revolución para compartir con los expertos peatonales y ciclistas del gobierno de París las buenas y malas prácticas de movilidad en la Ciudad de México (7 asistentes aproximadamente).
Aprendizajes
  • Las visitas en campo son la base de cualquier política de movilidad y espacios públicos. Ningún modelo teórico ni digital puede superar la experiencia de poder observar y analizar todas las especificidades de las calles, plazas y parques. Igualmente, se aprendió que los recorridos son una gran herramienta para involucrar a la ciudadanía con su ciudad y para compartir buenas prácticas con visitas internacionales.
  • No existe una metodología única para organizar un recorrido; sin embargo, la forma de planearlo consiste en ubicar los puntos de interés, trazar una ruta, investigar sobre cada punto, garantizar la seguridad de ciclistas o peatones y salir a la calle a discutir sobre nuestra ciudad.
    No existe una sola política o acción que haga las calles y avenidas más seguras y propicias para los peatones y ciclistas. Sin embargo, se trata de cambiar las prioridades sobre cómo abordamos la demanda de transporte y el uso del suelo, lo que requiere un enfoque integral de apoyo político, transporte coordinado y políticas de uso del suelo, programas habilitantes, financiación adecuada, defensores de la implementación, personal competente de la agencia y orientación técnica clara . También es necesario cambiar el comportamiento típico de los dueños de vehículos motorizados, su conducción distraída y agresiva, pero también el de aquellos peatones que no obedecen los dispositivos de control de tráfico.
Futuro

Todos los recorridos de Ciudad Peatón han tenido un impacto histórico, cultural y de política pública en los asistentes. Por lo que, a pesar de que el trabajo en oficina y las juntas a puerta cerrada son importantes, el salir a la calle es la única forma de vivir la ciudad en carne propia.

Así que cada vez que sea pertinente, el experimento de recorridos Ciudad Peatón se podrá aplicar y moldear a las actividades que nos competan en algún futuro. Se seguirán utilizando como una herramienta de trabajo y de pedagogía urbana. Se recomienda que este tipo de recorridos sean adoptados por otras instancias de gobierno y alcaldías.