La CDMX se compromete con el derecho de niñas y niños a calles más seguras

¿Es posible disminuir a cero las muertes y accidentes viales de niñas y niños en la Ciudad de México? Ése es el propósito de la CDMX al comprometerse con el derecho de este sector poblacional a calles más seguras y saludables. Con esta medida, la capital del país se convierte en la primera economía emergente en implementar para la juventud la estrategia internacional de movilidad Visión Cero, concepto aplicado en varias ciudades del mundo que tiene como principio que nadie muera o resulte gravemente herido a raíz de un hecho de tránsito.

A nivel mundial, las muertes y hechos de tránsito se han tornado un problema de primer orden: más de 3 mil niños y niñas mueren o son seriamente lesionadas por el tránsito, siendo las lesiones por incidentes viales la principal causa de muerte entre adolescentes. A esto hay que añadir que 3 mil millones de niños, niñas y jóvenes (casi una tercera parte de la población mundial) viven con niveles peligrosamente tóxicos de contaminación, lo cual se traduce en efectos nocivos a largo plazo en su salud, como asma y enfermedades del corazón.

En diversas megalópolis como la CDMX esto se ha convertido en un problema urgente, ya que, al conglomerar millones de habitantes, las situaciones de tránsito también se agudizan. Según los datos más recientes del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (Conapra), anualmente se registran 768 muertes por hechos de tránsito en la Ciudad de México, de los que resultan víctimas 64 niños y jóvenes menores de 20 años de edad. Estos siniestros son la causa de muerte más común entre niñas y niños de entre 6 y 9 años, y la segunda entre jóvenes de 10 a 19 años. En suma: hay 2 muertos y 8 heridos al día pertenecientes a este sector.

 

Es necesario intervenir para atacar estas epidemias emergentes de salud pública y de seguridad a través del cumplimiento de lo estipulado en la Convención de los Derechos de niños y niñas de la ONU y el acatamiento de un marco de política pública que incluya los temas de seguridad vial, calidad del aire, ciudades vivibles y enfermedades no transmisibles para que las niñas y niños sean protegidos. Este 2 de mayo de 2018, la CDMX fue declarada “Ciudad comprometida con el derecho de cada niño y niña a calles seguras y saludables”, lo cual sentará las bases para garantizar que los niños y las niñas puedan:

1.Trasladarse por caminos y calles sin amenazas de vida o salud.
2.Respirar aire limpio, tomando como referencia los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
3.Lograr niveles seguros de calidad del aire para el año 2030.
4.Tener una educación sin riesgo de lesiones.
5.Implementar los viajes seguros y saludables a la escuela, para conseguir una ciudad con mayor sostenibilidad ambiental, desarrollo humano y justicia social.
6.Explorar su mundo en condiciones de seguridad, calles saludables, que priorizan a las personas y no a los automóviles, alientan a caminar, andar en bicicleta, jugar al aire libre y hacer ejercicio frecuentemente; y contrarresta el cambio climático, mejorar la calidad del aire, prevenir las lesiones causadas por el tránsito y las enfermedades no transmisibles.
7.Protegerlos contra la violencia, intencional o involuntaria.
8.Reducir las velocidades del tráfico urbano a niveles seguros para niños y niñas, base esencial de un sistema seguro, como una acción prioritaria para la salud de niños, niñas y adolescentes.
9. A que sus voces que exijan su derecho básico a un ambiente seguro, sean escuchadas en todo el mundo.

Esta nominación enmarcada en la Convención de los Derechos de niños y niñas de la Organización de las Naciones Unidas y trabajada en colaboración con la Fundación de la Federación Internacional del Automóvil, hace de la ciudad un espacio más incluyente para las niñas, niños y jóvenes de la CDMX. La iniciativa se suma a otras acciones emprendidas por la CDMX que fomentan una ciudad más lúdica y con movilidad sustentable al reafirmar la prioridad que tienen las niñas, niños y jóvenes en la construcción de ciudad. Jugar la Ciudad, Juguetes Urbanos, Peatoniños, el Programa Integral de Seguridad Vial (PISVI) y la plataforma Visión Cero CDMX.

Jugar la Ciudad consistió en una investigación que esclarece la situación actual de los espacios públicos de juego, y en una serie de recomendaciones de política pública que buscan enriquecer el desarrollo integral de los niños a partir de una nueva forma de entender el juego urbano. En tanto, Juguetes Urbanos es una serie de objetos con múltiples funciones que se adaptan al espacio público donde se instalan, tomando en cuenta la perspectiva de las niñas y niños; plantea la intervención de tres espacios subutilizados como un experimento social que reclama y cataliza el regreso de los niños y niñas al espacio público a través de instalaciones temporales inspiradas en sus ideas de juego. Se trata de artefactos que llevan al límite las formas del mobiliario urbano infantil, desafían los juegos clásicos que se instalan en espacios públicos, como los columpios, las resbaladillas y otros módulos estandarizados de plástico.

Por su parte, Peatoniños busca expandir el juego a las calles de la Ciudad de México para subsanar la falta de espacios públicos de juego propicios para la infancia en la CDMX a través de la planeación, diseño, implementación y evaluación de calles de juego. Esto, en zonas: 1) donde el número de niñas y niños es alto, 2) donde no hay, o hay muy pocos espacios abiertos o áreas verdes, y 3) en donde el índice de desarrollo es medio o bajo. Lo anterior tiene como fin mayor promover el derecho infantil a la ciudad y el juego mediante la expansión y apropiación del espacio público existente en la CDMX.

Entre las acciones implementadas en materia de movilidad sustentable se encuentran el Programa Integral de Seguridad Vial (PISVI) y la próxima presentación de la plataforma Visión Cero CDMX. PISVI es una iniciativa elaborada en conjunto con activistas, organizaciones de la sociedad civil, academia, sector privado y funcionarios que tiene el objetivo de reducir significativamente las muertes y lesiones graves por colisiones viales en la ciudad. Aspira a disminuir en un 35 por ciento las muertes por hechos de tránsito en 2018 con respecto a 2015.

Gobierno, sociedad civil, academia y ciudadanía construyen una ciudad a escala humana que no sólo recupere el placer de caminar por las calles de la megalópolis, sino que también proteja a una de sus comunidades más importantes: las niñas, niños y jóvenes. Por ello, las acciones mencionadas nos encaminan hacia una ciudad más segura, lúdica y saludable.