PISVI: Hacia una ciudad con vialidades más seguras

Susana González

En la construcción de políticas y acciones que otorguen seguridad y protección a los habitantes de la Ciudad de México en términos de movilidad, el Programa Integral de Seguridad Vial (PISVI) busca ser la herramienta que defina las estrategias a seguir por todas las dependencias de la CDMX para fortalecer la visión cero: reducir a cero las muertes ocasionadas por hechos de tránsito. Del mismo modo, posicionar la movilidad a pie como uno de los principales ejes, junto con una infraestructura que reivindique al peatón como el “rey” de las calles.

¿Por qué crear el PISVI?

La Organización de las Naciones Unidas emitió el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020, en donde señala que cerca de 1.3 millones de personas fallecen debido a colisiones viales —más de 3 mil defunciones diarias— y más de la mitad de los decesos totales no viajaban en automóvil.

Igualmente, el Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes (Conapra) estima que cada año ocurren un promedio de 18 mil accidentes en la Ciudad de México, en los que mueren alrededor de mil 800 personas. De éstas, 50 por cierto son peatones. El resto lo integran ciclistas, automovilistas y acompañantes.

De este modo, desde la promulgación de la Ley de Movilidad se planteó la creación del Programa Integral de Seguridad Vial, que junto con el Programa Integral de Movilidad, serán los ejes para lograr cumplir la meta para el 2018: disminuir 35 por ciento las muertes por hechos de tránsito.

Desde la implementación del nuevo reglamento de tránsito de la ciudad (a partir de finales de 2015) se han logrado reducir un 18 por ciento del total los hechos de tránsito. Aún así, es necesario generar más y mejores programas.

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Gobernanza y participación ciudadana

La Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México, en colaboración con el Banco Interamericano de Desarrollo, la Asociación Carretera Española (ACE), Acciona Ingeniería y el Laboratorio para la Ciudad trabajan en el PISVI, que será presentado en noviembre de 2016. Este documento se desarrolla a partir de los cinco pilares emitidos por el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020 de la ONU, los cuales son:

  • Gestión de la seguridad vial.
  • Vías de tránsito y movilidad más seguras.
  • Vehículos más seguros.
  • Usuarios de vías de tránsito más seguros.
  • Respuestas tras los accidentes.

A partir de los puntos anteriores y de la visión cero, el Laboratorio para la Ciudad ha generado encuentros en donde la sociedad civil ha dialogado sobre iniciativas previas a favor de la seguridad vial: sus ventajas y aciertos para luego reflexionar acerca de cuáles son las estrategias que el PISVI no puede omitir. Por medio de mapas mentales realizados colaborativamente se ha llegado a propuestas que se entregan a la consultoría ACE y a Acción Ingeniería para robustecer (entre todos los actores de la movilidad) la redacción del Programa Integral de Seguridad Vial.

Dentro de las propuestas que la sociedad civil ha generado en la Azotea del Laboratorio figuran dar continuidad a programas que han demostrado efectividad, como el alcoholímetro o el número único emergencias. También se ha planteado la necesidad de invertir mayor cantidad de recursos en transporte público, generar una cultura vial fundamentada en la empatía hacia los diferentes medios de transporte, así como fomentar el uso de medios alternativos de movilidad en la ciudad: bicicleta o transporte público.

Otras ideas que se han puesto sobre la mesa son generar coordinación interinstitucional en los diferentes órdenes de gobierno, incrementar los semáforos sonoros, la necesidad de generar un marco normativo de seguridad vial a nivel federal, entre otros.

Hacia la seguridad vial en la megalópolis

El primer borrador del PISVI se entregará en el mes de noviembre, junto con las primeras acciones de aplicación inmediata. Se espera que el programa en su totalidad se encuentre listo en diciembre o, en su defecto, en el primer bimestre de 2017.

El Programa Integral de Seguridad Vial debe convertirse en el sustento de una política pública prioritaria en la materia, estableciendo los resultados que el gobierno de la Ciudad de México pretende alcanzar. Las condiciones sociales, políticas y económicas de la CDMX permiten desarrollar acciones de gobierno que pueden replicarse en otras latitudes. Por lo anterior, el PISVI representa por sí mismo un reto y un proyecto que debe repercutir positivamente en la megalópolis.