Se buscan diseñadores de juguetes urbanos

Leticia Lozano

35409275692_7a68913158_h

Los hombres no dejan de jugar cuando envejecen; envejecen porque dejan de jugar.

Oliver Wendell Holmes Sr.

El Laboratorio para la Ciudad, en colaboración con la Autoridad del Centro Histórico, lanza una convocatoria abierta denominada Juguetes Urbanos, dirigida a creativos interesados en explorar formas y dinámicas que, a través del juego, impulsen nuevas interacciones, provoquen curiosidad e inviten a los vecinos, especialmente a la niñez, a reapropiarse del espacio público y jugar en la ciudad.

Los juguetes urbanos son objetos que se adaptan al espacio donde se instalan, detonan interacciones lúdicas y favorecen nuevas maneras de explorar el mundo. Son artefactos que llevan al límite las formas del mobiliario urbano infantil, desafían a los columpios, resbaladillas y otros módulos estandarizados de plástico.

Los participantes deben seleccionar uno de tres espacios1 a intervenir (Plaza Loreto, Plaza Santa Catarina y Parque de la Equidad) y presentar —en las oficinas del Laboratorio para la Ciudad hasta el 1 de septiembre de 2017 a las 14:00 horas— una propuesta que responda a las características físicas y sociales específicas de cada lugar, así como a las guías de diseño desarrolladas en colaboración con niñas y niños que viven o pasan gran parte de su día cerca de estos espacios.

La inserción de los juguetes urbanos en los espacios seleccionados busca fomentar el derecho a la ciudad —derecho colectivo para cambiar y reinventar el entorno donde viven— por parte de todos sus habitantes, concebir espacios incluyentes que no sean sólo para niños, pero tengan cabida para que especialmente ellos puedan ejercer su derecho al juego.

35409276842_e8e765fa94_h

¿Por qué ciudad y juego?

Jugar es todo aquello que los niños realizan espontáneamente, imaginando, creando, corriendo, escalando, moviéndose libremente, sin reglas y sin adultos que les digan qué hacer y cómo actuar. A través del juego desarrollan habilidades sociales, emocionales, físicas y cognitivas; aprenden a colaborar y trabajar en equipo, solucionar problemas, concentrarse, autorregularse, reflexionar, comunicar sus emociones y sentir empatía hacia pensamientos diferentes.

Sin embargo, en las ciudades actuales, las realidades de las y los niños son diferentes: la inequidad espacial, la prioridad dada a los automóviles en el desarrollo urbano y la inseguridad de las calles, entre otros factores, generan barreras invisibles que excluyen a la niñez de partes de la ciudad, limitando así el acceso a espacios de juego, determinando la calidad de sus interacciones sociales y finalmente transformando al entorno urbano en un factor clave en el desarrollo integral de la infancia.

La relación entre la falta de juego provocada por estas limitaciones de la ciudad y sus consecuencias se pueden ver reflejadas en retraso escolar, disminución en las funciones organizacionales básicas y en su capacidad física, depresión, ansiedad e hiperactividad, además de ser el inicio de problemas de obesidad y últimamente se ha demostrado una relación con la miopía.

Juguetes Urbanos forma parte de la continua investigación desarrollada por Ciudad Lúdica en torno al potencial del juego como catalizador de cohesión social, detonador de cultura cívica, instigador de participación infantil y estimulante de experiencias en el entorno urbano.

35409280432_cf19bc2e62_h

Diseño colaborativo para el juego
Los pasados viernes 11 y 18 de agosto se convocó a las personas interesadas en participar en el concurso Juguetes Urbanos a formar parte de un “taller de interacción niños-diseñadores”, en Parque de la Equidad y Plaza Loreto, respectivamente. Estos talleres buscaron generar un espacio de acercamiento entre adultos, niños y vecinos que viven en cercanía de los espacios a intervenir; sensibilizar a los participantes a conocer y entender mejor la perspectiva de los usuarios hacia quienes deben enfocar su propuesta, así como desarrollar a través de metodologías de diseño colaborativo los primeros prototipos de juguetes urbanos.

A cada taller asistieron más de 30 profesionales y estudiantes, entre ellos diseñadores, arquitectos, urbanistas e, incluso, un contador. Conforme llegaban, los adultos se congregaron a un lado de la plaza y observaban a los niños con curiosidad; los niños volteaban, saludaban y se emocionaban al ver llegar cada vez más diseñadores. Al inicio del taller, fue muy notoria la diferencia entre niños y adultos, por lo que la primera dinámica rompió el hielo: se formaron grupos de niños y adultos quienes en cinco minutos debieron inventar un juego con los objetos que estaban a la mano. La única petición fue que el juego tuviera dos reglas; al finalizar el tiempo de creación, cada equipo presentó su juego y los observadores (los otros equipos) debieron adivinar esas dos reglas.

img_9558-2

Así, entre risas, carreritas, gritos y algunos susurros, los adultos olvidan por unos minutos que ya crecieron y vuelven a pensar sólo en divertirse, recuerdan la espontaneidad de imaginar y crear rápidamente y reconocen lo fácil que es caer en la idea adultocéntrica del juego. A través de esta dinámica se genera un vínculo para trabajar en equipo, cada individuo demuestra sus habilidades creativas, de liderazgo, coordinación y solución de problemas.

En la segunda etapa, los mismos equipos generaron un prototipo de juguete urbano; los niños explicaron sus juegos favoritos y cómo juegan en el parque o plaza donde se encuentran. Este punto es crucial para el resultado de las propuestas, ya que algunos diseñadores regresan a pensar como adultos, y preguntaron si el dibujo o pedazo de masa era una casa o un castillo, creyendo que al definir un concepto (como bien nos enseñaron en las escuelas de diseño) será más sencillo generar un modelo, pero en realidad están encasillando la imaginación en objetos habituales.

img_0439

Son pocos los que toman la decisión de seguir el flujo de ideas maravillosas y sin sentido, pero los resultados hablan por sí mismos: portales a otras dimensiones, fusiones de un dragón y un cocodrilo, carreras de obstáculos, cables y objetos para colgarse que pueden llenar la plaza, espejos de agua, toboganes y animales son algunas de las propuestas que entre niños y diseñadores han presentado.

El siguiente taller será el último en la serie de interacciones. La cita es en Plaza Santa Catarina, el sábado 26 de agosto a las 11:00 horas. Se espera que la entrega de propuestas —hayan asistido o no a los talleres— para la convocatoria de juguetes urbanos sea una manera de propagar hacia diferentes disciplinas creativas, las posibilidades del juego como una herramienta para diseñar ciudades incluyentes que favorezcan la vida pública y comunitaria.

Referencias

¹A través de un análisis socio-espacial se seleccionaron tres espacios de la CDMX que albergarán los juguetes urbanos. Éstos se ubican en los perímetros A y B del Centro Histórico, concentran altas densidades de población infantil —cuadras donde habitan más de 200 niños— y presentan actividades recurrentes de la subutilización espacial, es decir, lugares que han sido monopolizados por actividades o usos diferentes a su función original e ideal, lo que provoca una falta de correspondencia con las necesidades de toda la comunidad y, especialmente, aleja a los niños de posibles espacios de juego.

²Otros proyectos de Ciudad Lúdica incluyen: Jugar la Ciudad, Peatoniños, A-pops, Intervención Subterránea con Assemble.