Sobre el LabCDMX

¿Qué es el LabCDMX?

El Laboratorio para la Ciudad es el área experimental y creativa del gobierno de la Ciudad de México. Fue el primer laboratorio de gobierno de América Latina, y el primero en una megalópolis. Desde el 2013, el Lab se ha vuelto un espacio de confluencias, debates y diálogos, un laboratorio de ideas en el que ciudadanía, sociedad civil, academia y gobierno se encuentran para reflexionar sobre la ciudad, y luego realizar acciones en conjunto.

A partir de distintas metodologías, iniciativas y ejes de trabajo, se exploran nuevos modelos de participación ciudadana para encontrar formas creativas de solucionar los retos de una de las megalópolis más grandes del mundo, así como indagar en su potencial y sus posibles futuros urbanos. El Laboratorio parte de la certeza que el talento ciudadano es uno de los recursos más subutilizados de una sociedad, que la imaginación política es fundamental y que la experimentación conjunta es necesaria.

Creemos en las estrategias emergentes y cambios sistémico, los cuales requieren múltiples intervenciones a varios niveles. En búsqueda de esa ciudad que imaginamos, continuamente encontramos las necesidades y los huecos que existen - las conversaciones que no se están dando dentro de gobierno, los paradigmas y metodologías aún por explorar, las disciplinas, voces y comunidades que no están presentes en las discusiones - y después de un primer diagnóstico hacemos lo que sea necesario. Por lo mismo en estos cinco años hemos creado desde leyes paradigmáticas, inaugurado modelos de participación inéditos en México, prototipado nuevos planteamientos de gobernanza urbana y urbanismo táctico, entre muchas otros experimentos. Hemos colaborado con las grandes universidades de México pero también trabajamos de la mano con las comunidades en algunas de las zonas más marginadas de la ciudad, entendiendo que la manera de habitar (y aportar a) esta ciudad es amplia y múltiple: no hay una sola forma de ser ciudadano, sino millones. (En especial tenemos una profunda predilección por trabajar con los niños y niñas de la CDMX.)

Hemos sido parte de impulsar varios hitos para la CDMX -como la primera línea de de autobuses con horarios fijos, la primera tipología de calle para niños y nuevas herramientas para plantear la justicia espacial, regresando las narrativas de programas participativos al barrio. Inclusive hemos diseñado algunos experimentos paradigmáticos a nivel internacional: “crowdsourcear” tanto la Constitución de la CDMX como las rutas de los microbuses; creado una ley que funciona de manera dinámica; hecho política pública colaborativa (crowdlaw) para salvar vidas, o para impulsar nuevas nociones de diplomacia urbana y preceptos de ciudad santuario; explorando también nuevos modelos de gobernanza y conceptos como donadores de datos. Nos sentimos agradecidos de que nuestro trabajo ha sido reconocido y replicado en varias ciudades del mundo e inclusive nos ha valido varios premios.

¿Cuáles son sus atribuciones?

Dentro de sus atribuciones se encuentra el prototipar, diseñar, difundir y promover la adopción de soluciones creativas a retos urbanos en coordinación con los Órganos de la Administración Pública de la Ciudad de México. Se trata de la única instancia de gobierno que tiene licencia creativa para experimentar y prototipar. Como servidores públicos, respondemos a la ciudad y directamente con el jefe de gobierno, dialogando con los titulares de las secretarías al mismo tiempo que tendiendo lazos estrechos con sociedad civil, activistas y ciudadanos. Esto le permite crear conversaciones y estrategias de ciudad que van más allá del gobierno. En suma, se trata de un lugar híbrido y fluctuante, un vehículo experimental para materializar ideas y reimaginar, en conjunto, la ciudad.

A través de pequeñas intervenciones o prototipos llamados “experimentos”, el Laboratorio busca mostrar formas y posibilidades de cambio a través del establecimiento de pequeñas hipótesis llamadas “provocaciones” y teorías de cambio (supuestos delimitados a través de rutas causales para alcanzar un propósito) que exploran posibilidades de modificaciones de comportamientos y escenarios en favor de una mejor ciudad.

Consulta todas las atribuciones aquí.

¿Cómo funciona el LabCDMX?

El primer (y continuo) experimento del Laboratorio es el diseño institucional del Laboratorio mismo. Las diversas agendas, evoluciones, procesos e iteraciones que ha tenido el Laboratorio durante sus cinco años de existencia reflejan su carácter flexible, diverso y peculiar en un mundo de estructuras de un gobierno caracterizado por la rigidez. Intuimos desde el inicio que la ciudad está en continuo cambio y por ende el Laboratorio también debía de estarlo. En el Lab aprender a aprender es esencial, más cuando exploramos paradigmas nuevos. Hay ciertas estrategias y metodologías que se repiten, pero cada agenda y cada experimento de esa agenda es diseñado ex profeso, las estrategias van cambiando dependiendo de las necesidades que surgen de un momento a otro.

¿Quiénes conforman el LabCDMX?

El Laboratorio está integrado por un equipo altamente transdisciplinario, dedicado a imaginar y explorar la ciudad desde otra perspectiva. Politólogos, internacionalistas, científicos sociales, expertos en tecnología cívica y geógrafos urbanos trabajando de la mano con filósofos, historiadores, artistas, activistas, diseñadores, arquitectos, futuristas y escritores. Abriendo preguntas, generando teoría y praxis. Siempre interesados en entender nuestra megalópolis desde sus múltiples matices, leerla desde sus datos y estadísticas, absolutamente, pero también desde sus recursos intangibles, sus imaginarios colectivos e individuales: entender más la ciudad subjetiva y visceral de donde también emana eso que llamamos realidad. Por lo mismo, el concepto del derecho a la ciudad -eje rector de nuestra nueva Constitución local- es para nosotros medular; un concepto que apela tanto a derechos humanos como a la capacidad creativa de una sociedad; necesarios tanto los activistas como los artistas para hacer ciudad.

Así que, más allá de eficientar servicios de gobierno (importante agenda que está a cargo de otras dependencias) el Laboratorio considera que necesitamos preguntarnos por el tipo de sociedades que queremos, y entender cómo generar nuevas realidades sociales y urbanas a partir de estas visiones conjuntas para la megalópolis. Diseñamos ecosistemas de colaboración alrededor de cada uno de nuestros ejes, así que los cómplices son múltiples y los bordes del Laboratorio son dinámicos, rebasan las paredes del gobierno. Porque más que un Laboratorio de gobierno, somos un Laboratorio para la Ciudad.

¿El Laboratorio tiene agendas específicas? ¿Cuál es su visión para la megalópolis?

Actualmente, el LabCDCX centra sus esfuerzos en seis ejes que resumen tanto nuestra agenda como nuestro ethos:

  • Ciudad Abierta: Experimentos de democracia y gobernanza urbana.
  • Ciudad Peatón: La primera oficina en América Latina dedicada al peatón. Énfasis especial en movilidad sustentable y seguridad vial.
  • Ciudad Propuesta: Reimagina el potencial de los presupuestos participativos y el derecho a la ciudad desde los barrios y las comunidades.
  • Ciudad Lúdica: El juego como herramienta para hacer ciudad. Replantea el lugar de la niñez en los planes de desarrollo urbano.
  • Ciudad Creativa: Explora cómo el capital creativo puede entenderse como recurso colectivo y social, así como el potencial del diseño para la ciudad
  • Ciudad Global: Apéndice de la Coordinación de Asuntos Internacionales, explorando otras formas de pensar la internacionalización de la CDMX.

Cada Ciudad es una célula de investigación y acción integrada por equipos de dos a tres personas quienes, junto con dirección general, desarrollan la gestión de estrategias, proyectos, experimentos y la creación de ecosistemas de aliados estratégicos. Cada ciudad también tiene su propia agenda de diálogos, debates, talleres, proyectos editoriales. Porque las transformaciones reales en el fondo son cambios culturales, ligadas tanto a la imaginación política como a la creatividad social.

¿Por qué usar dinero público para la experimentación?

Las ciudades del siglo XXI se enfrentan a diversos desafíos que en ocasiones no están contemplados en el trabajo cotidiano de las oficinas de gobierno. Generalmente, el aparato burocrático en su sentido más clásico no tiene el tiempo ni los recursos para investigar o desarrollar soluciones diferentes a las establecidas. Tampoco tiene experiencia incorporando metodologías colaborativas a su quehacer diario. Los laboratorios urbanos representan una forma de dar respuesta a ello, a través de de la incorporación de nuevas prácticas basadas en la experimentación y una naturaleza altamente colaborativa.

El Laboratorio para la Ciudad, en particular, funciona como un organismo capaz de iterar y probar diferentes acciones y rutas de trabajo en estos espacios para conocer en base a resultados cuál es la dirección gubernamental correcta a tomar, mitigando el riesgo de la experimentación para el resto del gobierno, probando a pequeña escala y con presupuestos pequeños, haciendo énfasis en el aprendizaje resultante. Así, con este sustento, es posible entregar los experimentos desarrollados a las dependencias encargadas en los temas correspondientes para su futura aplicación a gran escala. Además, otra posibilidad es que estos experimentos se repitan en diferentes ciudades.

(Aquí puedes encontrar algunas reflexiones adicionales sobre la experimentación pública.)

¿Cuáles son los experimentos más relevantes que ha realizado el Laboratorio?

Entre los diversos proyectos del LabCDMX, destacan los siguientes:

Sobre la Azotea del Laboratorio y otros eventos

El punto de partida de cualquier democracia es el diálogo continuo. No podemos dar por hecho que tenemos una misma visión de ciudad. Tener espacios abiertos para compartir ideas y debates se nos hace fundamental, especialmente cuando se está tratando de explorar nuevas posibilidades y paradigmas desde lo social. La Azotea de Laboratorio se volvió un punto de encuentro entre sociedad civil, academia y gobierno; un espacio cívico bastante único, que buscaba romper con jerarquías y divisiones, de resolver de manera creativa las tensiones entre diferentes posturas, de crear colaboraciones continuas a diferentes profundidades.

Por la Azotea pasaron muchas mentes brillantes de nuestra ciudad y del mundo, manteniéndonos a todos en reflexión e inspiración continua. Además de nuestras emblemáticas Sesiones de Azotea, también creamos eventos seriados ligados a nuestras agendas: Exploraciones para una Megalópolis, los Encuentros de Gobierno Abierto y los HackCDMX, entre otros. Generar espacios de diálogo entre actores que generalmente no intercambian ideas, proyectos, metodologías o enfoques - aprender juntos, subrayar la importancia del conocimiento abierto y compartido - constituye uno de los objetivos del LabCDMX, vital para la gobernanza urbana, e importantísimo para crear sinergias intensas entre teoría y praxis. Necesitamos agendas de ciudad más que agendas de gobierno.