Una tarjeta para todo el Valle de México: Sistema Integrado de Transporte

Por Jorge Cáñez y Luc Berman

¿Qué pasaría la Ciudad de México y el Área Metropolitana vincularan sus sistemas de movilidad pública? ¿Un transporte eficiente e integrado podría disminuir la contaminación y generar un mejor acceso a la ciudad? ¿De qué forma una red con cobertura en toda la Zona Metropolitana del Valle de México permitiría movilizar a los ciudadanos y disminuir sus tiempos de desplazamiento?

Las cifras son duras: en promedio un capitalino pierde hasta una hora 21 minutos en sus viajes cotidianos. La vida no sólo se nos va en esperar el metro, el camión o la combi, también en los trayectos entre transportes. Tales tiempos muertos implican una pérdida en la calidad de vida y en dinero. Si redujéramos este tiempo al nivel de la ciudad de Nueva York (38 minutos) podrían generarse hasta 33 mil millones de pesos extra al año (Alarcón & Tarriba, 2012, p. 4). Esto es equivalente al 17 por ciento del gasto neto del gobierno de la Ciudad de México en 2017, con lo que se podrían construir 18 líneas más de Metrobús.

En suma: el tiempo perdido en el tránsito se refleja en horas-hombre de trabajo desperdiciadas. Si sumamos todas esas horas, nos daremos cuenta que al final de nuestra existencia perdemos hasta cinco años de vida en el tránsito vehicular (CTS-EMBARQ, 2009, p. 16). De tener un Sistema Integrado de Transporte podría reducirse este tiempo de traslado, ya que viajar en transporte público sería una experiencia más eficiente hasta el punto de que moverse en automóvil sería irracional.

Gran parte de la solución al problema de la movilidad en la CDMX es la construcción de un Sistema Integrado de Transporte (SIT). La Ley de Movilidad de 2014 define al SIT como un “conjunto de servicios de transporte público de pasajeros que están articulados de manera física, operacional, informativa, de imagen y que tienen un mismo medio de pago” (art.9). Entre sus ventajas se encuentran:

  • Reducción de tiempos de desplazamiento, de los gatos de los usuarios y de emisiones contaminantes.
  • Coherencia de la red del sistema de transporte que responde con más flexibilidad a la demanda.
  • Mayor accesibilidad a la movilidad.
  • Integración del sistema de transporte al tejido urbano y un mejor servicio de transporte en general para el usuario.

Pese a que aún existen pendientes antes de tener un gran Sistema Integrado de Transporte, la Zona Metropolitana del Valle de México ha dado grandes pasos al respecto. Actualmente cuenta con 12 líneas de Metro, una de tren ligero, seis de Metrobús, tres de Mexibús, un tren suburbano, 8 corredores del Sistema Transportes Eléctricos, 14 del Sistema M1, 11 rutas de transporte nocturno “Nochebús” y una línea de Mexicable. Es importante mencionar que a esta red se une el sistema de bicicletas públicas “Ecobici” con sus 444 estaciones.

El concepto de Integración de los Sistemas de Transporte se refiere a un estado gradual de un sistema de movilidad donde la gestión de cada modo de transporte se opera integrando los otros modos. No existe una receta exacta de cómo construir un SIT, pero lo que tienen en común es la organización del sistema y la eficiencia en los viajes para que los usuarios puedan ir más cómodos y ganar más tiempo en sus traslados.

Las condiciones necesarias para calificar como un Sistema Integrado de Transporte son las siguientes (WRI, 2017): autoridad única del sistema de transporte e integración de los datos, tarifa, infraestructura, operación y modos no motorizados.

El siguiente mapa de Project Clarion ilustra claramente lo que es actualmente todo el transporte público organizado del Valle de México:

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Figura 2. Sistemas de transporte público del Valle de México. Fuente: basado sobre datos de la OCDE (Valera, 2015)

Esta fragmentación institucional y operacional resulta en consecuencias serias particularmente para usuarios potenciales y habituales. La intermodalidad sufre de una ineficiencia cierta. Por ejemplo, ciertos polos de transporte obligan a los usuarios a caminar más de un kilómetro para hacer su transferencia hacia otro modo de transporte. Es el caso del polo de Buenavista que reúne tres modos: el tren suburbano, el Metro y el Metrobús. Igualmente, cada día cientos de miles de personas pasan por la estación de Buenavista y la mala integración intermodal cuesta mucho tiempo y dinero a los usuarios y operadores (Valera, OCDE, 2015).

Si queremos lograr que las autoridades tomen mejores decisiones, rumbo a la integración del transporte urbano en la Zona Metropolitana del Valle de México, se requiere la creación de una organización común, cuyo nombre podría ser Autoridad Metropolitana de Movilidad del Valle de México que tenga como objetivo la armonización de las redes de transportes de las dos entidades federativas (Ciudad de México y Estado de México) y el desarrollo de proyectos de creación de líneas de transportes de alta capacidad entre las dos sin importar barreras políticas o partidarias.

A pesar de que todavía no existe un plan metropolitano oficial para integrar todo el transporte público del Valle de México, podemos mencionar grandes proyectos actuales que nos acercan a este objetivo: la próxima línea 7 de Metrobús que se conectará con otras cinco líneas de Metrobús y seis del Metro; la extensión de la línea 5 de Metrobús de San Lázaro a la Glorieta Vaqueritos, conectando con una línea más de Metrobús y cuatro de Metro; la extensión de la línea 12 del Metro de Mixcoac a Observatorio; el tren de Toluca a Observatorio con parada en Santa Fe, y, no menos importante, la ampliación del programa de bicicletas públicas Ecobici a trece colonias más en la delegación Miguel Hidalgo.

En el Valle de México, en un sólo trayecto, algún día podremos abordar un autobús alimentador, llegar a una estación de transporte masivo, montar una bicicleta pública para llegar a nuestro destino. Todo esto con una sola tarjeta. Dichos sistemas estarían en comunicación para que los viajes sean lo más cómodos, seguros y eficientes para los más de 23 millones de habitantes de esta megalópolis.

Referencias:

  • Alarcón, G. & Tarriba G. (2012) Movilidad competitiva en la Zona Metropolitana de la ciudad de México. México: IMCO. Recuperado de: http://imco.org.mx/wpcontent/uploads/2013/6/Costos_congesti%C3%B3n_en_ZMVM2_final.pd
  • Animal Político (junio 8, 2016) Adiós a los microbuses en la CDMX; Mancera anuncia el fin de su circulación. Recuperado de: http://www.animalpolitico.com/2016/06/adios-a-los-microbuses-en-la-cdmx-mancera-anuncia-el-fin-de-su-circulacion/
  • Páez, F. (2011) Sistema Integrado de Transporte Público, ITDP Summit Santiago 2011.
  • CTS-EMBARQ (2009). Informe institucional. CTS-EMBARQ. Recuperado de: http://www.embarq.org/cts-mexico/node/157
  • Varela, S. (2015). Urban and Suburban Transport in Mexico City: Lessons learned implementing BRTs lines and suburban railways for the first time. OECD.
  • WRI (2017). Sistema Integrados de Transporte. Recuperado de http://www.movilidadamable.org/sistema-integrado-de-transporte

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